sábado, 11 de diciembre de 2010

Viaje a Ecuador: de Oviedo a Quito

El pasado mes de octubre mi marido y yo hicimos lo que se ha convertido, casi, en una "tradición", un viaje largo, a un país lejano; lejano en cuanto a las horas de avión que hay que emplear para llegar, pero cercano en cuanto que comparte parte de nuestra historia, sus costumbres y carácter son parecidos a los nuestros y su lengua es la misma: Ecuador.

En efecto pasamos quince días recorriendo de norte a sur, por el centro, este bonito e interesante país, no demasiado visitado por los españoles, e incluso llegamos hasta un destino muy deseado, en cambio, por nuestros compatriotas: las Islas Galápagos.

Nuestro grupo era bastante reducido, dieciséis personas, y por lo tanto manejable; algunos nos conocíamos del viaje, en el enorme buque Explorer, del año pasado y el ambiente fue agradable.

El viaje comenzó en Oviedo, continuó después de una corta espera en Madrid y transcurrió, sin incidentes, durante once horas, dentro del avión, que son las que se tarda en llegar a Quito, la capital de Ecuador y nuestra primera parada.

El pensamiento de las horas que me esperan dentro del avión me disgusta y aplasta, por decirlo así; pero después de tan pesimistas expectativas, la prosaica realidad que no puedes eludir, es menos agobiante de lo temido, y entre comer varias veces, leer y charlar un rato, se va pasando.

Lo de dormir ya es mas difícil, pues en esta ocasión salimos de día y llegamos de día, siete horas antes. Es cierto que cuando sales del avión, después de esa casi total inmovilidad, te sientes como si fueras un odre bien repleto, pesado, y cansado. Pero no hay que dejarse impresionar. Hay que hacer como si el tiempo, y sobre todo el reloj no existieran.

La llegada al aeropuerto de Quito, Mariscal Sucre, comporta cierta emoción, ya que parece que el avión va a aterrizar sobre los edificios.

Y es que este aeropuerto ha quedado rodeado de casas y almacenes, mismisimamente al lado de ellos, y por otro lado se ha quedado pequeño para los grandes aviones actuales, de manera que los mayores no pueden aterrizar en él, y los medianos caben justito. Ya ha habido algún que otro accidente, como perdida de parte de un ala, y "cepillado" de algún edificio.

Bien, pues sin ningún desagradable incidente desembarcamos en Quito, y de allí nos llevaron al hotel.

Era media tarde y todavía había luz. Debido a la situación del país en el ecuador geográfico, anochece muy poco después de las seis, todos los días del año, y amanece a las seis, durante todo el año. Doce horas de luz, con ese horario.

La impresión que produce la ciudad es de caos. Todo debe tener su orden, pero no lo parece.

Edificios desiguales, con la pintura desconchada, o pintados con una pintura de bajísima calidad, se suceden calle tras calle; el cielo esta encapotado, como debe siempre en estos meses de la estación húmeda, y por algunos lugares se ven las enormes montañas, mejor dicho volcanes, que rodean la ciudad.

Llegamos a nuestro hotel, el Hilton Colón, al lado del parque de El Ejido. Allí nos esperaban nuestros guias y una especie de comité de bienvenida a cargo de directivos del hotel y presentación de nuestra guía en Ecuador, una joven ecuatoriana, que llamaremos G. y del plan del viaje, en lineas generales; una vez concluida la breve charla, fuimos convocados para la cena, en el mismo hotel.

Tomamos posesión de la habitación, desde la que teníamos buenas vistas, y seguidamente pasamos al comedor del hotel.

Todos estábamos cansados, el reloj marcaba una hora y nuestro cuerpo otra; casi nadie tenia apetito, pero hicimos un esfuerzo de normalización y todos tomamos algo.

Otro esfuerzo de tipo físico, además del horario, es acostumbrarse a la altitud de Quito que está a 2.850 m. sobre el nivel del mar. Tengo que decir que ni C. ni yo tuvimos ningún contratiempo, solo un miembro del grupo se vio afectado seriamente, pues no podía respirar, una vez en la cama, y tuvo que venir un médico, pero afortunadamente, solo fue esa noche y ya no tuvo mas molestias.

Antes de seguir, digamos unas palabras sobre el país que íbamos a visitar.

Ecuador es un pequeño país del cono sur americano, que baña el océano Pacifico. Tiene unos 13.000.000 millones de habitantes en su suelo y mas de 4.000.000 millones de emigrados, principalmente en E.E.U.U. y en España.

Como ya indica su nombre, está atravesado, muy cerca de la capital, Quito, por la linea ecuatorial.

Este hecho y su geografía, en la que un elemento muy importante son los enormes y elevados volcanes, nevados les llaman ellos, de la cordillera andina, que atraviesan el país de norte a sur, por el centro, hacen que su clima resulte templado, y poco cambiante.

No hay cuatro estaciones, el clima se divide en dos, estación húmeda y estación seca. Eso no quiere decir que el sol, que cae perpendicular, no sea temible, cuando sale. Pero nosotros estuvimos en la estación húmeda, el sol, en general, sale poco y el cielo está velado por una variable, a veces ligera, otras veces densa, capa de nubes.

Ellos dividen su país continental en tres parte, la costa, la sierra y la Amazonía. La cuarta parte son las Islas Galápagos, en el océano Pacifico aproximadamente a 1.000 km de la costa.

Nosotros visitamos las tres últimas.


  • La Sierra
  • La Amazonía
  • Galápago en la Isla Santa Cruz (Islas Galápagos)
Por el océano, cercano a la costa circulan dos corrientes marinas que contribuyen al clima, temperandolo, la corriente de Humbolt, fría que viene del sur y la corriente cálida que viene por el norte y procede del Caribe.

Es un país en el cual se ha producido una enorme biodiversidad, de las mayores del planeta, hoy día muy valorada y estudiada.

Su historia es casi tan variada como su naturaleza.

Los primeros pobladores, provenientes del oeste, el actual Brasil, se establecieron en la costa, que ofrecía un entorno mas habitable que la sierra, hace unos 6.000 años.

A lo largo de la costa, y después, también en la sierra se desarrollaron durante milenios, diversas culturas, valdivia, chorrera, machachila, etc, hasta llegar a las mas recientes como la huancavila, cara de la costa, cañari, o quitus del altiplano, que predominaron mas en un momento, o en otro, produjeron cerámica, y otros objetos de arte y se constituyeron en sociedades complejas, hasta que llegaron los incas en el s. XV d.J. y dominaron la mayor parte del país, poco antes de la llegada de los españoles.

Hasta principios del s. XV el Imperio Inca se concentraba alrededor de Cuzco, en el actual Perú, hasta que el Inca Pachacuti puso en marcha la creación del un vasto imperio, el Tahuantinsuyo o "Tierra de las cuatro regiones".

El sucesor de Pachacuti, Tupac Yupanqui marcho hacia el país de Cañar, donde encontró una feroz resistencia entre los cañaris, en el centro de Ecuador, que logro dominar, para seguir hacia el norte donde también se le opuso, una aún mas feroz resistencia, que finalmente fue abatida, con grandes matanzas y derramamiento de sangre.

Finalmente todo el territorio fue sometido.

Cuando llegaron los españoles el Inca Atahualpa, nieto de Tupac Yupanqui, estaba en guerra con su hermano Huascar, al que derroto, pero dejando el imperio inca bastante debilitado.

Francisco Pizarro llego a las tierras del imperio inca en 1.532. Después de diversas incidencias hizo prisionero a Atahualpa, y posteriormente lo ejecuto.

Cuando Sebastian de Benalcazar (o Belalcazar)

llego a Quito, en 1.534, por encargo de Pizarro, encontró la ciudad arrasada por orden del ultimo general del inca, Rumiñahui, que prefirio destruirla a que cayera en manos de los españoles.

Me resulto curioso que en varios lugares de Ecuador encontramos una especie de culto a este bárbaro, que al tiempo que destruía la ciudad, mato a una ingente cantidad de los habitantes que vivían allí antes de ser conquistado el territorio por los incas. ¿Será que creen tener mas afinidades con los antiguos incas, que con los españoles?

A partir de 1.535 se desarrollo la época colonial, dependiendo lo que hoy es Ecuador, cuyo actual territorio era la Real Audiencia de Quito que, a su vez, dependía del Virreinato del Perú, y mas tarde del Virreinato de Colombia, llamada entonces Nueva Granada.

Ecuador fue una colonia relativamente pacifica, prosperaron la agricultura y las artes; pero también se produjeron algunos levantamientos de los indígenas y mestizos, por el sistema de trabajo forzado al que estaban sometidos.

La colonia tuvo una duración de cerca de 300 años.

Descontentos los criollos, descendientes de los dirigentes españoles, que llevaban, a veces, siglos en América, por las trabas al comercio y a un verdadero poder político, que ya no querían compartir con la metropoli, y ayudados por Inglaterra, que deseaba hacerse con el comercio en esos enormes territorios, promovieron la independencia, que se logro en Ecuador en 1.822, al tomar militarmente Quito, uno de los oficiales de Simón Bolivar, el mariscal Sucre.

En los primeros ocho años de esta nueva situación Ecuador formo parte de la Gran Colombia, sueño de Bolivar, que agrupaba además Venezuela y Colombia, hasta que los grandes terratenientes de Ecuador, que querían dominar solos su territorio, acabaron declarando el país independiente en 1.830.

Después de la Independencia, las condiciones de la población indígena y mestiza continuaron igual, pues las leyes que los ataban a la tierra no fueron abolidas hasta finales del s. XIX.

La inestabilidad política fue grande a lo largo del s. XIX, con enfrentamientos continuos entre liberales y conservadores, produciendose el asesinato de dos presidentes, a cargo de cada facción.

Esta inestabilidad política continuo durante el s. XX, con la toma del poder por parte de los militares, en grandes periodos de tiempo, derrocando al presidente elegido por sufragio universal, aunque nunca sufrió grandes derramamientos de sangre o brutales dictaduras, como en otros países sudamericanos.

Después de muchas promesas relativas a la persecución de la corrupción, fuertemente instalada en todas las esferas de la "cosa pública", de ajustes monetarios y financieros, y vaivenes políticos, actualmente ejerce el poder un presidente escorado a la izquierda, al menos verbalmente, apoyado por la vecina Venezuela, en lo que han dado en llamar "la revolución bolivariana", que agita los fantasmas del pasado colonial del país, con grandes mentiras, y se apoya, usando a destajo la demagogia, en las clases populares, compuestas en su mayor parte de indígenas y mestizos.

La economía del país, está basada, principalmente, en la exportación de materias primas, de las cuales la mas importante con mucho, es la del petroleo. Sorprende que habiendo sido decubiertos los yacimientos en la década de los 60 del s. XX, no haya una sola refinería en el territorio.

Otras de sus exportaciones son el plátano, el cacao y flores, principalmente rosas.

El turismo esta poco desarrollado, aunque tiene instalaciones de gran calidad y es un país verdaderamente bello.

Se concentra sobre todo en las islas Galápagos, que han atraído la atención del mundo, como paraíso terrenal. Sobre esto ya volveremos a su debido tiempo.

Teniamos que prepararnos para descansar. El día siguiente era sábado, y se celebraba el famoso mercado de Otavalo, nuestro próximo destino.

Entre esta población y Quito hay 250 km, pero en Ecuadror las distancias se miden en horas, no en km.


4 comentarios:

  1. Me ha encantado este artículo. ¡Ya podían mis profes de historia y geografía haberme enseñado esas materias así! Haciéndolas interesantes y amenas.

    Besos

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  2. Gracias por tu comentario. Me halaga y anima, aunque, quizas, es un poco, como diría yo... influido por el afecto.
    Besos

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  3. De eso nada, he disfrutado muchísimo con este artículo. Vamos, se me ha hecho corto.

    Besos

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  4. Estimada Impasse

    Así es, los ecuatorianos nos sentimos más indentificados con nuestras raíces milenarias.
    Es verdad tu artículo está muy influído por el afecto de tu nacionalidad, lo cual está perfecto, pero obviamente tu lo ves desde un solo punto de vista.
    Porque seguramente no sabes la clase de atropello que hicieron los conquistadores con la población indígena, cuya cosmovisión se vio afectada por la muerte de Atahualpa. Al cual, como espero sepas, se le tomó prisionero con engaños, y aún cuando se pagó el resate de 2 cuartos llenos de oro, se le mató con la pena del garrote.
    En efecto, Rumiñahui es nuestro héroe nacional, es para nosotros el símbolo de valentía y resistencia, pues si, prefirió matar a las ñustas o vírgenes del sol, a que a la llegada de los españoles fueran violadas; y quemar por entero la cuidad, a que fuera saqueada. Escondió el tesoro
    En mi caso particular por ejemplo, mi bisabuelo paterno salió desde el País Vasco para "hacer la América", y lo logró, (con quien se casó era hija de vascos también) Murió y fue enterrado aquí y te aseguro que era tan ecuatoriano como el que más.

    Espero algún día vuelvas, y si quieres conversamos sobre la verdadera historia y realidad ecuatoriana.

    Saludos

    Andrea Insuasti Cárdenas

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