martes, 6 de septiembre de 2011

Mallorca. Cuevas del Drach y Cuevas del Hams

Para nuestro último día en la isla de Mallorca lucio de nuevo el sol. Hizo un precioso día templado, de invierno.

La excursión fue para conocer uno de los lugares mas visitados de la isla: las Cuevas del Drach, en Porto Cristo, muy cerca de Manacor.

El bus en donde habíamos salido, como todos los días a las 9 de la mañana, enfilo hacia el centro de la isla, pero al llegar a Inca, donde no paramos, doblo y se dirigió hacia la derecha, a la parte este de Mallorca.

La primera parada consistió en una visita a una gran tienda, mas bien joyería, donde se vendían muchas piezas con perlas Majorica.

Esta clase de perlas artificiales, es una creación mallorquina, cuyo nombre reflejan.

Las famosas perlas, conocidas en todo el mundo, son el resultado de horas de investigación, y de artesanía, con los cuales se crea una perla perfecta.

Es un proceso similar a lo que ocurre en la naturaleza con la ostra. El proceso empieza en el núcleo interior, que se recubre capa a capa con una esencia que se obtiene de productos marinos, y que da a la perla su color y su iridiscencia. Con esto se consigue una perla perfecta, cosa que no sucede en los procesos naturales.

La formula para conseguir las perlas es un secreto bien guardado.

La primera fábrica de estas perlas fue fundada en 1.897, en Manacor, por el industrial alemán Eduard F. H. Heusch. La empresa fue continuada por su hijo Eduardo C. Heusch, después de su fallecimiento en 1.939, pero fue en 1.951 cuando se comercializaron perlas con el nombre de Majorica.

Hoy día sigue siendo una gran empresa con mas de 700 empleados, que vende en todo el mundo, incluidas las lineas aéreas y la tiendas de los aeropuertos.

El proceso de fabricación nos fue explicado, pero no mostrado.

A pesar de lo tentadora que era la oferta, con muchos modelos y engarces de las perlas, resistí la tentación y me conforme con contemplarlas con deleite. Supongo que algunos compañeros se llevaron diversos recuerdos de perlas, que la verdad es que son preciosas.

Mientras ellos compraban pasamos a una inmensa tienda adyacente, con toda clase de objetos, donde estuvimos mas tiempo del necesario.

Continuamos hasta Porto Cristo.

Este precioso, conocido y turístico pueblo, es muy utilizado por los propietarios de yates, que aprecian su protegido puerto natural.

Su nombre es antiguo. En 1.260 los tripulantes de un barco que sufrieron una fuerte tormenta en alta mar, prometieron depositar las imagenes de Cristo y de la Virgen, si llegaban a puerto. Finalmente llegaron sanos y salvos a la bahía de Porto Cristo, donde cumplieron su promesa.

El nombre viene del latín porto de portare, y Cristo (llevar a Cristo), en referencia a la imagen llevada a Manacor, que era el único lugar habitado por entonces.

Durante las décadas de los 60 y los 80 del siglo pasado, se produjeron en la zona sendos booms turísticos, con crecimiento de la población y del comercio, consolidándose como núcleo urbano e importante destino turístico, tanto nacional como europeo.

Muy cerca del núcleo urbano están las Cuevas del Drach y las Cuevas del Hams, que nos proponíamos conocer, además de otros lugares de interés como la Torre de los Halcones, torre de vigilancia de la costa del s. XVI, e incluso los restos arqueológicos de una basílica paleo cristiana .

Por de pronto quedamos un buen rato en el centro del pueblo, enfrente de la bahía y de la playa, que en esta época invernal, se podían apreciar sin usuarios.

El paisaje es precioso. Hay algunas mansiones alrededor de la bahía, que tiene acantilados rodeandola, que no desentonan con el entorno.

Fuimos paseando, hasta descubrir, sin saber antes que estaban allí, los restos de la basílica paleo cristiana, que se entreveían debajo de un grueso cristal, y que no parecían demasiado cuidados.

El mar estaba en calma, y eso contribuía a la belleza y paz del lugar.

Seguimos hacia las Cuevas del Drach, (o del Dragón).

Estas cuevas son uno de los lugares mas visitados de la isla, y con razón pues son verdaderamente espectaculares. He visto varias cuevas, algunas muy grandes, por el mundo, pero creo que puedo decir sin equivocarme que estas son las mas bellas y variadas, que he conocido. Las estalactitas y estalagmitas tienen formas a cual mas atractiva, extraordinariamente variadas. En algunos techos, las estalacticas lo cubren por completo como finas agujas.

Contemplandolas se ve la inspiracion del famoso artista mallorquín Miquel Barceló, que ha hecho incluso una cúpula, reproduciendolas.



La primera mención de la cueva es de 1.338, en que aparece citada en Manacor.

Fue incluida en el mapa de Mallorca por el Cardenal Despuig, erudito y coleccionista, que ya he mencionado, por su colección de escultura antigua, hoy día en el castillo de Bellver, en 1.784.

Pero no fue hasta 1.896, cuando Eduardo Martel, por encargo del archiduque Luis Salvador de Hasburgo- Lorena, residente en Mallorca durante diez años y gran amante de la isla, descubrió la totalidad de las salas de la cueva, y el gran lago subterráneo, bautizado actualmente como Lago Martel en su honor, considerado uno de los mayores lagos subterráneos del mundo.

El conjunto esta formado por cuatro grandes cuevas conectadas entre si, que se formaron por la acción de la entrada del agua del mar en las oquedades.

En 1.936 el ingeniero Buigas culmino el proyecto de iluminación de la cueva.

La duración de la visita, de los aproximadamente 1.200 m que se recorren, es de algo mas de una hora.

Varias vistas de las Cuevas del Drach



He oído y leído ciertas criticas sobre el planteamiento de la visita; que si se hace un paseo demasiado rápido, que si no hay carteles que expliquen lo que se va viendo, que podrían estimular el deseo de conocer mejor las cuevas, de querer saber su origen, así como el porqué de las formaciones de estalactitas y estalagmitas; de donde vienen los colores que tiñen estas formaciones y otras muchas reclamaciones.

Comprendo que para el que tenga este tipo de interés mas especifico, se le haga corto e incluso pobre, las someras explicaciones de los guías y que la visita le sepa a poco.

Pero yo soy profana en geología y la cueva me gusto muchísimo, tanto por su compleja y estudiada iluminación, que pone de relieve las extraordinarias formaciones, como por el maravilloso lago subterraneo y el breve pero emocionante concierto que se ofrece a la orilla del lago, y que, efectivamente, sabe a poco.

El concierto se ofrece desde el año 1.935 y consta de cuatro piezas de música clásica:

  1. Alborada gallega del maestro Caballero
  2. Plaisir D´Amour, de Martini
  3. Tristesse, Estudio nº 3, op. 10 de Chopin
  4. Barcarola de los Cuentos de Hoffmann, de Offenbach
Estas piezas son interpretadas por un conjunto de cuatro músicos que se desplazan en un barca por las tranquilas aguas del lago, mientras en las paredes se suceden diversas figuras, hechas con luces, que tienen relación con la música.

Despues del concierto se sube en una barca y se navega por el lago hasta la salida.

Salimos de las Cuevas del Drach, como quien ha podido ver un gran espectáculo, como quien ha podido contemplar alguna de las mas sorprendentes maravillas de la naturaleza.

Para la comida nos llevaron a un restaurante cerca de una de las torres defensivas de esta costa, que sufrió grandemente las terribles incursiones y asaltos de los piratas.

La Torre del Serral dels Falcons es una torre de vigilancia y defensa, construida en 1.577, que forma parte de la red de torres costeras que avisaban de la llegada de los piratas, principalmente berberiscos, a la costa.

El lugar, muy cercano al mar tiene un entorno precioso, con acantilados y la costa recortandose entre el mar y el cielo.

En ese barrio vive una de nuestras glorias nacionales: el tenista Rafael Nadal, número uno del mundo durante varios años, del cual nos sentimos orgullosos toda España y todos los españoles.
En la zona está el chalet donde vive, oculto de las miradas indiscretas, donde se reposa de su exitosa y exigente carrera.

Después de la comida y de un breve paseo hasta la Torre, fuimos a visitar las Cuevas del Hams (Cuevas del Anzuelo).

Las Cuevas del Hams están muy cerca de Porto Cristo. Fueron descubiertas en marzo de 1.905 por el espeleólogo Pedro Caldentey, mientras buscaba ónix, roca muy abundante en la zona.

Caldentey se puede considerar un precursor del turismo, pues reconoció el interés que su descubrimiento iba a tener para los futuros visitantes de Mallorca y preparo las cuevas para el público, mejorando los accesos y trazando itinerarios en ellas. Posteriormente, en 1.912 introdujo, con una complicada, pero primitiva técnica, la iluminación eléctrica, en el interior.

Las cuevas del Hams tiene diferentes áreas que reciben sus nombres según las formas de las estalactitas y estalagmitas, que crecen muy lentamente, solo un centimetro cada 30 años.

En la sala llamada "Sueño del Ángel", se pueden ver las formas mas delicadas y bonitas de las cuevas, donde se pueden admirar las estalactitas excentricas o helictitas, que dan sus nombre a las cuevas, ya que "hams" quiere decir anzuelo, en mallorquín.

Las cuevas se formaron en la Era Terciaria. Tienen también, como las Cuevas del Drach, un lago interior llamado "Mar de Venecia", donde se produce un espectáculo-concierto de luz y sonido.

Otra atracción durante la visita, es el aprovechamiento de las formaciones de la cueva, combinado con la tecnología digital, que hace parecer todo aquello un paseo por el mundo encantado de los cuentos, de los cuales parecen escenarios teatrales, proyectados sobre la piedra milenaria de la cueva.

Son bastante distintas de las otras cuevas, las Cuevas del Drach, que habíamos visitado por la mañana, con espacios visible mas pequeños, pero muy preparados.

Encantados con esta última visita, salimos al exterior donde el sol ya estaba bajo, y enfilamos el regreso a nuestra base.

Por designio de la organización paramos en otra gran tienda de productos variados, tanto objetos de regalo manufacurados, como de alimentos y bebidas típicas de Mallorca, para la compra por los turistas. Esta última parada no me parecio de ningun interés.

Llegamos al hotel, donde cenamos y encargamos una ensaimada mallorquina, para traer de recuerdo a uno de mis hijos, gran degustador de dulces.

El viaje había terminado. Al día siguiente saliamos a primera hora para coger el avión de regreso.

Pudimos ver que el tiempo había cambiado y se preparaban unos días de frío y lluvia, lo que nos hizo alegrarnos, una vez mas, de la suerte climatológica que nos habia acompañado toda la semana.

Una isla para volver Mallorca...

2 comentarios:

  1. Ahora que leo estos relatos dudo si visité la primera o la segunda cueva. Tendré que consultarlo con Ironman.

    A mí también me encantan las cuevas y de Mallorca tengo un excelente recuerdo.

    Estoy esperando impaciente la siguiente parada.

    Besos

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  2. Seguramente visitarias las Cuevas del Drach, que son mucho mas conocidas que las otras, ya que llevan mas tiempo descubiertas y visitadas por los turistas.

    Creo que hay otras muchas cuevas en la isla, pues la geología de Mallorca se presta a estas formaciones. Lo que no sé es si se podran visitar comodamente, y con espectaculo incluido como estas dos.

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