sábado, 1 de junio de 2013

Torremolinos

                                                                        

La mañana de nuestro primer día en la Costa del Sol salimos a conocer Torremolinos, donde íbamos a pasar varios días. El tiempo era fresco y el viento corría a sus anchas, se notaba el invierno, aunque hacia sol.

Sepamos, ahora algo de nuestra base.
                                                                                  
Torremolinos se encuentra en la comarca Costa del Sol Occidental, y tiene algo menos de 70.000 habitantes censados, de los cuales el 26 % son extranjeros, sobre todo de la U.E., entre los que el colectivo mas numeroso procede del Reino Unido; en la época veraniega multiplica hasta por cuatro el número de habitantes.
                                                                     

Está situado a 12 km de Málaga, la capital de la provincia y a 5 km del aeropuerto.

En los años 50 del s. XX era un pequeño pueblo de pescadores, llamado Torre Molinos, que formaba parte de Málaga desde siempre, y de ahí paso, en la siguiente década, a ser un destino turístico deseado por nacionales y extranjeros, muchos de los cuales son residente fijos.

 Desde 1.988 es un municipio independiente.

 En los años 70 se produjo una enorme afluencia de jóvenes extranjeros que buscaban sol, playa y su permisivo ambiente, mas liberal que en otros lugares de la costa, llegando a ser muy apreciado por los seguidores del movimiento hippie, entre otros grupos, entonces marginales.

 Este ambiente está descrito largamente en la novela "Hijos de Torremolinos" del escritor norteamericano James A. Michener, que leí muchos años antes de conocer la ciudad.

El nombre de Torremolinos proviene de la unión de las palabras torre y molinos; que hace referencia a la Torre de los Molinos o Torre Pimentel,


una de las torres defensivas levantadas por la última dinastía islámica de la península, los nazaríes, como defensa de la costa contra los piratas que infestaban el Mar Mediterraneo; es de lo poco histórico que queda en el casco urbano, mientras que molinos se refiere a la gran cantidad de molinos de agua. que había en la zona, de los cuales solo queda uno, el Molino de Inca.

Convertido en uno de los principales destinos mundiales de sol y playa, es uno de los grandes núcleos turísticos de España y su desarrollo y riqueza son grandes. Tiene mas de setenta y cinco hoteles e innumerables restaurantes, bares y mucho comercio variado.

Torremolinos ocupa una estrecha franja del litoral al pie de la Sierra de Mijas, que cae al mar formando una gran cuesta, cubierta por algunos pinares y monte bajo, hasta acabar en territorio totalmente  urbanizado.
                                                                           

El hecho de encontrarse la población en una ubicación pendiente hace que sea trabajoso llegar de la ciudad de arriba, donde están el Ayuntamiento, la Plaza de Toros y el Centro de Convenciones, así como otras instalaciones, a la playa, el paseo marítimo, y otros entretenimientos. Son dos núcleos alejados uno de otro.

El pequeño cabo llamado Punta de Torremolinos, divide dos playas del municipio, La Carihuela y El Bajoncillo que también dan nombre a sendos barrios, los mas antiguos de Torremolinos.

Por el Paseo Marítimo que bordea el pequeño acantilado del cabo y se llega al siguiente núcleo urbano:  Benalmadena, pero sobre esto ya hablare mas adelante, en otro capítulo..

En cuanto a la historia antigua del lugar, los fenicios fundaron, cerca del actual Torremolinos, la ciudad de Saduce, pero fueron los romanos los que, asentados en este territorio, construyeron una calzada que unía Cádiz con Málaga, calzada que atravesaba Torremolionos, a ambos lados de la cual se construyeron villas y factorías de salazón de pescado. Sobre la presencia romana en Torremolinos se ha descubierto, en los años 90, en la Plaza de Cantabria una pequeña necrópolis romana.

A la caída del Imperio romano se sucedieron en la Península Ibérica los visigodos, y tres siglos después, la invasión islámica de 711;  los musulmanes permanecieron en la zona hasta la reconquista de Málaga, por los Reyes Católicos, en 1.487.

A los piratas berberiscos sucedieron los piratas ingleses, hasta bien entrado el s. XVIII.

Durante la Guerra de Sucesión Española (1.700-1.710), una flota anglo-holandesa al mando del almirante ingles George Rooke, saqueo y quemo casas y molinos, con lo que Torremolinos quedo totalmente destruido, no recuperandose hasta el siglo siguiente, en que se volvieron a construir los molinos.

A la reconstrucción de los molinos y al auge de la industria harinera sucedió, ya en el primer cuarto del s. XX, la decadencia de esta actividad y Torremolinos quedo reducido a un pequeño enclave de pescadores.

Pero ya en estos comienzos del s. XX, comenzaron a instalarse los establecimientos turísticos, con la creación del primer campo de golf, inaugurado en 1.928, el Parador de Montemar, de 1.933, y algunos otros.

Sin embargo no fue hasta la década de 1.950, cuando personajes famosos, sobre todo del cine, como Grace Kelly,  Ava Gardner, o Frank Sinatra entre otros, comenzaron a llegar a Torremolinos que, entonces, adquirió renombre  internacional.

En 1.959 se inauguro el Hotel Pez Espada, primer hotel de lujo de la Costa, frecuentado por políticos, aristócratas y artistas, que fue el comienzo de un gran, enorme desarrollo turístico de la zona, edificio declarado Bien de Interés Cultural en 2.006.
                                                                             

Torremolinos, como ya he dicho tiene dos zonas bien diferenciadas, la de arriba, y la de la playa.

Para empezar dedicamos esa mañana a la zona de arriba, donde estaba nuestro hotel.

Así, paseamos por las plazas Pablo Ruiz Picasso, donde está una de las iglesias del casco urbano, la Parroquia de Madre del Buen Consejo, construida en 1.974, en cuyo interior están la mayoría de las estatuas religiosas de las procesiones que desfilan durante la Semana Santa.
                                                                  

También hay en esta plaza, supongo que desde hace poco tiempo, e interumpida su finalización por la actual crisis económica, un edificio estilo neoclásico, que parece querer ser un teatro o auditorio, de un gusto mas que dudoso, así como una horrorosa estatua del titular de la plaza, que no creo que estuviera de acuerdo con la forma de este homenaje.

Otra plaza de la que no recuerdo el nombre, bastante amplia está adornada con una fuente imitación de estilos pasados; fuentes similares vimos en varios lugares de la Costa del Sol, no se donde está el original de esta  fuente, pero tampoco me agrado demasiado.

Todo esto es para decir que desde el punto de vista de arquitectura o monumentos allí no hay nada destacable, la única muestra del pasado es la citada Torre Pimentel. Toda la ciudad se dedica al turismo de sol y playa, las épocas de otro tipo de turismo de gran nivel, pasaron hace tiempo.

Para bajar a la playa y al paseo marítimo lo mejor es hacerlo por la calle San Miguel, arteria comercial muy animada, con toda clase tiendas y bares con terraza.
                                                                           

Allí después de nuestros paseos solíamos sentarnos en alguna de ellas para tomar una copa de vino de Málaga, que nos gusto mucho, con aceitunas aderezadas a la andaluza, también de nuestro gusto.

A los lados de la calle San Miguel, también de gran bullicio hay otras plazas, como la Plaza Europa, y la Plaza de los Santos Arcángeles donde se halla la Parroquia de San Miguel, la mas antigua de Torremolinos; edificada en 1.718 y reformada en 1.896, un modesto edificio, con cierto sabor.
                                                                               


Después de este recorrido parcial por Torremolinos, volvimos al hotel a comer y descansar un poco, ya que nos esperaba una visita a Marbella para la tarde.

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