jueves, 22 de junio de 2017

Smoothy de platano y frambuesa

                                                         

Smoothies o batidos de fruta y lácteos, son saludables, nutritivos y frescos para esta estación. tan calurosa por días y por regiones.

También son muy fáciles de preparar. Veamos el que os propongo

Ingredientes

                                                                                                                                         



2 plátanos
250 g de frambuesas
10 ml de edulcorante
400 g de yogur natural
400 de leche entera
6 cubitos de hielo


Elaboración


Poner todos los ingredientes en la batidora.
                                                               

Batir bien hasta obtener una consistencia suave y homógenea.
                                                               

Decorar con unas pocas frambuesas reservadas, con otra fruta de temporada como cerezas u hojitas de hierbabuena.
                                                                   

jueves, 15 de junio de 2017

Lugo, parada antes de llegar a Bayona

                                                                             

En un bonito día de primavera salimos de Oviedo para llegar a Bayona, Pontevedra, y pasar allí unos cuantos días.

Cogimos, pues, una de las posibles rutas para recorrer los casi 500 km que hay entre estos dos lugares, pasando por Lugo, para así echar un vistazo a esta interesante ciudad, donde paramos a la hora de comer.

El día era esplendido y sin bruma, lluvia o amenaza de tal. Toda la ciudad lucia con sus mejores colores.

Después de informarnos elegimos un restaurante en la zona mas céntrica del casco antiguo, donde dimos buena cuenta de, podríamos decir, demasiada comida, ya que era excelente, como corresponde a la fama gastronómica de Lugo y de Galicia.

Antes de dar el paseo que nos ayudo, tanto a conocer un poco la ciudad como a aligerar la comida, sepamos algo de esta antigua ciudad.

Lugo es la capital de la provincia y de la comarca del mismo nombre, situada sobre una colina, rodeada de montañas redondeadas y no demasiado altas, circundada por el rio Miño, el mas importante de Galicia y de otros dos de menor entidad, los ríos Chanca y Rato.

Tiene cerca de 100.000 habitantes.

La ciudad y su paisaje tanto rural como ciudadano están marcados por el río Miño;  se encuentra dentro de la Reserva de la Bisofera "Terras do Miño" proclamada por la UNESCO en 2.002. Otros dos ríos atraviesan la ciudad, los ríos Fervedoira y Mera. Mucha agua tiene, como se puede ver.

Lugo es la ciudad mas antigua de Galicia, poblada desde remotos tiempos y asentada sobre un primitivo castro.

Alrededor del año 25 a. C. el legado del emperador Augusto en la provincia Tarraconense estableció en ese castro un  campamento militar para las guerras cántabras, que posteriormente llevo el nombre de Lucus Augusti, origen de la ciudad de Lugo, convirtiéndose, mas adelante, en un importante núcleo urbano, representativo de la cultura y modo de vida romano, como se aprecia en los restos arqueológicos encontrados.

Entre los años 260 a 325 la ciudad se rodeo de una muralla. Esta muralla de 2.266 m de circunferencia, ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2.000, y es la única fortificación romana en el mundo que conserva integro su perímetro, y que rodea todo el casco histórico.
                                                                       



A la caída del Imperio romano, se produjeron las invasiones de los pueblos bárbaros; los suevos denominación ambigua, pues era equivalente a pueblo germánico, o mejor, conjunto de varios pueblos germánicos, se establecieron en la zona en 460, llegando a ser Lugo sede episcopal, importancia que perdió a favor de Santiago de Compostela, con la aparición del sepulcro del apóstol, entre 820 y 835, y las consiguientes peregrinaciones, y que produjo una decadencia, con perdida de gran parte de su población, de la cual no se recupero hasta el s. X.

La invasión musulmana de 713, duro en estas tierras hasta 741, en que Alfonso I de Asturias, yerno del iniciador de la reconquista, Pelayo, ocupo la ciudad, que encontró en un estado lamentable.

Durante gran parte de la Edad Media la ciudad quedo como paso de las peregrinaciones a Santiago de Compostela, siendo cabeza de la llamada "Ruta primitiva", pero su decadencia continuo, tanto por las luchas externas como internas.

Durante la Edad Moderna la ciudad experimento cierto auge, que se consolido en el s. XVIII, con la concesión de privilegio real, dado por Fernando VI. en el año 1.724 para las ferias de San Froilan, de extraordinaria importancia económica, que convirtieron a Lugo en una gran ciudad agraria. También se promovieron obras viarias de comunicación, reforma de edificios religiosos y conversión en publica, de la Puerta de Santiago, de entrada y salida de la ciudad.

En el s. XIX continuo el proceso de recuperación económica y demográfica, que fue cruelmente interrumpida por la invasión napoleónica. En efecto a finales de agosto de 1.809
el ejercito francés entro en Lugo; los edificios próximos a la muralla fueron quemados para evitar la fácil escalada de la misma.

Después de encontronazos y batallas, en las que el ejercito invasor tuvo que retirarse y abandonar la ciudad en julio de 1.809, dejando el correspondiente reguero de asesinatos, saqueos, y destrucción, como en los muchos lugares ocupados en  toda España, entre los que contaremos la voladura del arco central del Puente Romano, destruyendo la capilla y la puerta de pontazgo, que había en ese lugar.

Acabada la Guerra de la Independencia el resto del s. XIX fue convulso política y socialmente, hasta que acabo en la Guerra Civil /1936-39).

Actualmente Lugo es la capital cultural de la provincia, con campus universitario, que depende de la Universidad de Santiago de Compostela, y prospera industria agroalimentaria.

Bien, pues empezamos por mirar el edificio de Ayuntamiento que estaba delante del restaurante, en la Plaza Mayor de Lugo.


La casa consistorial se ha mantenido en el mismo emplazamiento desde un primer edificio del s. XVI. que tuvo que ser restaurado por ruinoso, tanto en el interior como en el interior en 1.738 por el arquitecto Ferro Caaveiro y que esta considerado como una de las obras mas importantes del barroco civil gallego.
                                                                     
                                                                   
La torre del reloj fue añadida posteriormente en 1.871 y rompe con la horizontalidad del edificio.

La Plaza de España o Plaza Mayor Mayor donde se ubica el Ayuntamiento, centro neurálgico de la ciudad, era donde, durante la Edad Media  se  celebraba mercado.

Algunos edificios notables rodean la Plaza Mayor como el Convento e Iglesia de San Francisco, empezado a construir en el s. XIII, hoy Parroquia de San Pedro y Museo Provincial, antiguo Seminario Conciliar; según la tradición, San Francico fundo el convento durante su peregrinación a Santiago de Compostela.
                                                   

El Círculo de Bellas Artes que alberga la sociedad cultural lucense, fundada en 1.855.
                                                           

En la acera que rodea los soportales aun se conservan algunas de las casas que bordeaban la antigua plaza, antes de la reforma de la misma..

Tiene unos hermosos jardines en el centro, y un quiosco de música
                                                       
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Desde la plaza mayor seguimos hasta dar con las murallas.

Las murallas son el  reducto defensivo romano, mejor conservado del mundo. Tiene 50 torrecillas defensivas  y 10 puertas.

Nosotros atravesamos la Porta Nova, de la época romana, reconstruida en la Edad Media y principal comunicación de Lugo con el Norte.
                                                             
                                                       
 y subimos al paseo con el que se puede transitar por casi todo el recinto amurallado.
                                                   

Desde esa atalaya se ven los monumentos mas importantes del casco antiguo, se van viendo los tejados de pizarra, a la altura de la mirada, entre los que sobresale la catedral de Santa María
                                                               

La que vemos hoy día es predominantemente de estilo románico, comenzado a construir en 1.129 y acabado casi un siglo y medio mas tarde, en 1.273.  Otros estilos arquitectónicos se emplearon en la catedral. el gótico, el renacentista, el neoclásico al que pertenece la fachada principal. en fin, amalgama de estilos, como la mayoría de los grandes templos.
                                                                   

Una media hora es suficiente para recorrer toda la muralla.

Muchos otros monumentos, calles y rincones atractivos, guarda la ciudad de Lugo, pero nuestra parada no daba para mas, ya que teníamos que llegar hasta Bayona y aun estábamos a mitad del camino.

El tiempo continuaba esplendido, pero en los comienzos de la primavera, la luz solar empieza a bajar a las seis y a las siete puede ser ya casi de noche.

Interesante visita, aunque corta, a Lugo.

jueves, 8 de junio de 2017

Cerdo asado a las uvas



El lomo de cerdo se puede preparar de muchas formas, asado, cocido en leche o en cerveza, con acompañamientos diversos. El que os presento hoy tiene un sabor especial y el acompañamiento de uvas le queda estupendamente

Ingredientes


1,8 g de lomo de cerdo
Sal y pimienta negra
3 cucharadas soperas de ginebra
150 ml de zumo de uva sin azucar
150 ml de vino blanco seco
25 g de mantequilla
2 cucharadas soperas de harina

Para el adobo
                                                                         

8 bayas de enebro machacadas
2 clavos machacados
1 diente de ajo machacado
3 cucharadas soperas de aceite de oliva
90 ml de vino blanco seco

Guarnición
                                                                 

2 cucharasdas soperas de mantequilla
450 g de uvas blancas sin pepitas

Elaboración


Poner el lomo de cerdo en una fuente honda. Añadir los ingredientes del adobo.
                                                                       

                                                                   

 Tapar y dejar macerar en la nevera 24 horas.

Calentar el horno a 190ºC.

Escurrir la carne y reservar el adobo.

Poner la carne en una bandeja de horno, sazonar.
                                                         

Asar durante 1, 3/4, regando el asado de vez en cuando.
                                                                     
                                                           
Diez minutos antes de acabe el tiempo de asado preparar la guarnición: Fundir la mantequilla en una sartén grande, añadir las uvas y saltearlas 5 minutos. Reservar.
                                                                 

Echar la ginebra en un cacillo, prenderle fuego y regar con ella la carne.
                                                                     

Coger el jugo de la fuente de asar y agregar le el jugo que haya soltado el asado y añadir tambien el zumo de uva, el vino blanco y el adobo reservado. Hervir a fuego suave durante 3 minutos.
                                                                                 

Mientras hacer un beurre manié (mantequilla amasada) y formar una pasta suave.
                                                                           

 Poner la fuego suave y añadir la la mantequilla amasada poco a poco. Dejar cocer 4 minutos. Sazonar

Regar el cerdo con la salsa y las uvas. Poner el resto de la salsa en salsera y servir muy caliente.
                                                                           



                                                                                     

jueves, 1 de junio de 2017

La flauta mágica en el Teatro Real de Madrid

                                                                               
Hace un tiempo que vi esta preciosa ópera que cuenta entre mis favoritas.

La flauta mágica es, podría decir, una maravilla en todos sus aspectos. Otra cosa el tratamiento escénico con el que se la presente, del cual hablaremos mas tarde.

La flauta mágica es un singspiel, genero típicamente alemán, pequeña obra de teatro u opera popular, que significa formas musicales mas sencillas, arias menos complejas y recitativos hablados.

Fue la última obra escenificada de su compositor Wolfgang A. Mozart, con libreto del actor, cantante, poeta y director de teatro alemán Emmanuel Schikaneder, estrenada en Viena el 30 de septiembre de 1.791.
                                                               
Fue Schiknader, que estaba pasando apuros económicos, como también le sucedía a Mozart, el que propuso al compositor la creación de esta ópera, que tuvo un éxito moderado en su estreno, pero que actualmente es una de las óperas mas representadas en todo el mundo.

La flauta mágica esta considerada un cuento de hadas por muchos investigadores, mientras que otros la ven llena de simbolismos y referencias masónicas, ya que Mozart se había iniciado en esta institución en 1.784 y pertenecía a la misma logia que el autor del libreto.

Para escribir el libreto, Schiknader se inspiro en diferentes obras como Lulú o la flauta mágica de Liebeskind y otras fuentes como Rey de Egipto de Philippe von Gleber o Sethos de Jean Terrason, cuya síntesis produjo el bello cuento que es la ópera de Mozart.

El argumento, si no se entra en detalles, es bastante simple: Tamino perseguido por una serpiente entra en los dominios de la Reina de la Noche, quien se le aparece, mostrándole un retrato de su hija Pamina, secuestrada por el malvado Sarastro.

Tamino se enamora de Pamina al ver su retrato y la Reina de la Noche le promete su mano si logra liberarla del secuestro.

Tamino, acompañado por Papageno, hombre pájaro, se adentra en el territorio de Sarastro, pero de pronto se da cuenta de que el mal lo encarna la Reina de la Noche y no Sarastro.

Para alejarse de la Reina de la Noche y conseguir a su amada tiene que superar una serie de pruebas, pasadas las cuales los amantes se pueden reunir y el bien triunfa sobre el mal.

No esta especificada la época ni el lugar donde transcurre la acción.

La flauta mágica es una obra genial, parábola sobre el bien y el mal, lo ridículo y lo sublime, los elementos masculinos y femeninos. Transparente y misteriosa, emocionante como cuento maravilloso y compleja filosoficamente.

Todo ello llevado a cabo con la maravillosa música compuesta por Mozart, con arias bellísimas y complejas, para cuya interpretación se necesita un virtuosismo importante. Personalmente me gusta todo, pero por elegir diría en primer lugar el dúo de Papagena y Papageno, y el aria de la Reina de la Noche.

Pasemos ahora a la puesta en escena, no tan elogiable como el canto, música y libreto de esta ópera.

Actualmente los escenógrafos tienen una gran tendencia a, cuando les parece, obviar el libreto e incluso a veces la partitura.

En este caso, la producción del australiano Barry Kosky del Komische-Oper de Berlín, que ha transitado por diversos teatros, se permite suprimir de un plumazo los largos diálogos en alemán y sustituirlos por un resumen, recogido en unos carteles propios del cine mudo, con acompañamiento de piano, solución que produce cierto desasosiego.
                                                               

El siguiente paso puede ser cortar los recitativos de muchas operas, luego los fragmentos musicales que el director de turno considere "aburridos" o que "entorpecen la accion"o la puesta en escena que haya podido idearse. Por lo visto, por el momento timidamente aun, puede ser un desgraciado futurible.

La produccion de Barry Kosky y Suzanne Andrade consiste en un escenario plano, donde aparecen en una especie detroneras los cantantes, en una continua proyección, procedente de la estética del cine mudo, en la que vemos a Papageno como Buster Keaton, a Sarastro como Abraham Lincoln, etc.
                                                                           

 y que no contiene ninguna escenografía; es estática.
                                                                       

La Flauta mágica queda reducida a una amable comedia y la música a la banda sonara de una proyección de cine mudo, despojada del significado de la obra, y de la solemnidad y encanto de la música de Mozart  .

En cuanto a los cantantes, que tienen merito por lo difícil de su actuación escénica, ninguno destaca, ni desentona tampoco, ostensiblemente.

La soprano española Sylvia Schwartz interpreto a Pamina, desfinando ligeramente en alguna difícil aria. Tamino corrió a cargo del tenor estadounidense Norman Reinhardt, con cierto cuerpo adecuado a su pael musical, pero que mostró alguno de sus problemas en la zona alta.

Bien el Monostatos del tenor vasco Mikeli Achalandobaso, cantante habitual de muchas zarzuelas  .

Algo desabrida resulto en el papel de Reina de la Noche la soprano Katrhyn  Lewek, caracterizada como una araña calavera de largas patas.
                                                         
                                                             

El resto de cantantes correctos sin nada que destacar de su actuación.

En cuanto a la dirección del director titular del Teatro Real, el británico  Ivor Bolton, se puede decir que convirtió la orquestación mozartiana en una "banda sonora "sin  una chispa que la rescatara de la interpretación neutra y poco vital.

No me gusto ni las escenografía ni el tratamiento de esta maravillosa ópera.Sin embargo y aun con esos inconvenientes la música de Mozart me subyuga.

sábado, 8 de abril de 2017

Caravaca de la Cruz y Calasparra


Nuestra ultima excursión, desde La Manga, fue a otra histórica e interesante ciudad, Caravaca de la Cruz.

Salimos de buena hora ya que el trayecto desde nuestra base a Caravaca es de mas de 130 km, y se tarda cerca de dos horas en llegar a ella.

 Pero vale la pena de verdad; en primer lugar se atraviesa una buena parte de la región de Murcia, con su  paisaje, de la vega del Segura, sus cultivos extensivos de invernaderos y arboles frutales, que han sustituido a la planta autóctona de la región el esparto, durante mucho tiempo el único vegetal que se daba por esas tierras tan faltas de agua, y también casi único medio de vida, las ramblas, siempre peligrosas que pasan del secano total, a llevar torrentes de agua que arrasan todo a su paso, la espectacular Sierra de Mojantes  y los pueblos que se ven a uno y otro lado de la carretera.

Caravaca de la Cruz es la capital de la Comarca del Noroeste y cuenta con mas de 25.000 habitantes, estando situada a 625 m sobre el nivel del mar.

Desde 1.998, año en que el Papa Juan Pablo II le concedió el privilegio de celebrar Año Jubilar a perpetuidad, cada siete años en torno a la Santísima y Vera Cruz de Caravaca, convirtiéndola en una de las ocho ciudades santas que gozan de este privilegio en el mundo católico, y cuyo primer año del jubileo perpetuo fue 2.003, ha habido un incremento notable de peregrinos. Precisamente este año, 2.017 es Año Jubilar en Caravaca de la Cruz
                                                 

Además de conocida por la reliquia cristiana y su bello casco antiguo de origen medieval, lo es también por sus fiestas patronales en honor de la Cruz, que se celebran a comienzos del mes de mayo, declaradas de Interés Turístico Internacional en 2.004. y principalmente el desfile llamado Caballos del Vino que aspira a ser reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, del cual hablare mas adelante.

Sepamos un poco de su larga e interesante historia antes de adentrarnos en ella.

Los restos humanos mas antiguos del termino municipal de Caravaca de la Cruz, encontrados en la Cueva Negra, pertenecen al Paleolítico, con la presencia de fuego mas antigua de Europa, y enterramientos de hombres y animales, que datan de entre 2.400 a 1.950 años a.C.

Otros restos arqueológicos mas recientes se encuentran en el cerro donde está el Santuario de la Encarnación, construido sobre los restos de un anterior templo romano, del s. II a.C. como se puede apreciar en su estructura.
                                                                       

A los romanos sucedieron los visigodos, siglos en los que Caravaca permanecio oculta para la historia.

Tras la invasión musulmana de 711, Caravaca de la Cruz no fue centro habitado de importancia, ya que las primeras referencias datan del s. XI.

Después de la batalla de las Navas de Tolosa en 1.212, con el imparable avance cristiano hacia el sur, es cuando tiene lugar la aparición de la Vera Cruz en Caravaca.

Cuenta la tradición que reinaba en estas tierras el caudillo almohade Abu-Zeit quien el 3 de mayo de 1.232 interrogo a uno de sus prisioneros, un sacerdote llamado Ginés Pérez Chirinos sobre sus ocupaciones, a lo que este respondió "decir misa". Intrigado por que seria esto el sayid mando traer lo necesario para este acto litúrgico; al poco de empezar la celebración de la misa  Chirinos observo que faltaba un crucifijo, sin el cual no podía continuar; en ese momento aparecieron dos ángeles que portaban la Vera Cruz y la depositaron en el altar. Ante la milagrosa aparición el sayid y los suyos se convirtieron al cristianismo.

Desde la reconquista cristiana de 1.243 a cargo del infante Alfonso, hijo de Fernando III, el Santo y futuro Alfonso X, el Sabio, el castillo de Caravaca, cuya construcción podría ser de época islámica, fue entregado, como pago a sus servicios durante la guerra, al noble aragonés Berenguer de Entenza, situación que duro hasta 1.263 en que paso a la Orden del Temple, que la tuvo en su poder hasta su disolución en 1.313, pasando después a la Orden de Santiago, ya que como zona fronteriza con el reino nazarí de Granada necesitaba de fuerte presencia militar, y permaneció casi despoblada, a causa de esta situación guerrera.

Una vez acabada la Reconquista con la toma de Granada por los Reyes Católicos en 1.492, Caravaca de la Cruz tuvo un gran desarrollo, vio aumentar su población, se roturaron nuevas tierras; atraídos por la reliquia de la Vera Cruz muchas ordenes religiosas se establecieron en la ciudad, como los Hermanos de San Juan de Dios, los franciscanos, los jesuitas, los carmelitas, los jerónimos, etc.

En el s. XVII la epidemias diezmaron la población de Caravaca y también en este siglo se empezó a construir el Santuario de la Vera Cruz en 1.617, cuyas obras concluyeron en 1.703.
                                                                                       

En el s. XVIII la demografía se restableció, produciéndose, al mismo tiempo, un auge artístico, con la construcción del edificio del Ayuntamieno, el pórtico del Santuario,
                                                                               

la cárcel, el Templete, retablos de iglesias y conventos.

Todo este desarrollo fue interrumpido de manera brutal, a comienzos del s. XIX, con la invasión napoleónica y la subsiguiente Guerra de la Independencia para expulsar al invasor.

Las tropas francesas asolaron la comarca, con su secuela de saqueos, violaciones y muertes, y a punto estuvieron de destruir el castillo, donde se habían  instalado cañones para tratar de detener la invasión.
                                                 

Acabada la guerra, y con el país arruinado, tardo casi un siglo en recuperarse, las contiendas entre liberales y absolutistas continuaron durante todo el s. XIX y empeoraron, si se puede decir así, durante varias décadas del s. XX, el ambiente social y político que desemboco en la Guerra Civil (1.936-39).

En 1.934 se produjo un acontecimiento doloroso para los habitantes de Caravaca, el robo político-sacrílego de la reliquia que albergaba la Vera Cruz, un trozo del "lignun crucis", o trozo de la cruz donde fue clavado Jesucristo; la ciudad quedo consternada por años, hasta que debido a las gestiones realizadas por el obispo de la diócesis y algunas personas mas, se consiguió, en 1.942, que el Papa Pío XII donase a Caravaca dos pequeñas astillas del "lignun crucis" que Santa Elena, madre del emperador Constantino, había traído de Jerusalén a Roma, en el s. IV.

Hoy día Caravaca de la Cruz es una prospera población, con sectores en desarrollo como el turismo rural, cultural y religioso; los servicios, comercio, restauración; la agricultura, entre la que destancan los arboles frutales, vid, olivos y cereales; la minería y las canteras de piedra caliza.

Empezamos nuestra visita a Caravaca de la Cruz por uno de sus mas emblemáticos museos, el Museo de la Fiesta. La exposición se encuentra en el antiguo Palacio de los Uribe, un edificio construido entre los s.s. XVI y XVIII, con dos plantas.
                                                                               

                                                                                       

En la primera planta se da a conocer el origen de la Vera Cruz y se hace un recorrido cronológico de la fiesta, commemoración de la leyenda de la Cruz, con paneles informativos alrededor de la sala, y muestras a tamaño natural de los majestuosos ropajes que llevan Moros y Cristianos en los desfiles por las calles de Caravaca durante la fiesta.
                                                                 

La planta baja esta dedicada a la fiesta de los Caballos del Vino
                                                                         
                                                                   
Esta fiesta rememora una tradición que viene del s. XVII, en que los caballos que transportaban el vino eran llevados al Santuario de la Vera Cruz para su bendición.

Se pueden contemplar en esta sala los atalajes de los caballos, se muestra un caballo enjaezado con las mantas que llevan en las carreras, y los mozos que llevan los caballos con la vestimenta que usan durante las carreras.
                                                                   

Después de este entretenido recorrido paseamos un rato por las calles del casco antiguo, todo muy bien conservado y entretenido.
                                                                           

En el centro del mismo se encuentra la Iglesia Parroquial renacentista del Salvador, situada en la calle Mayor, rodeada de monumentales edificios que forman uno de los conjuntos históricos mas importantes de la región.
                                                                           

El origen de esta iglesia está en la ampliación y reparación, a la que hubo que proceder en 1.526, de otra iglesia mas pequeña y modesta, por las necesidades de esos momentos.

La torre se proyecto en 1.609, pero no seria acabada hasta el s. XVIII.

Tiene una preciosa puerta renacentista
                                                             

 y un interior con bóvedas góticas y mucho pan dorado, ya que el retablo y la decoración son posteriores.

Seguimos paseando por sus estrechas calles, para acabar subiendo al Alcázar situado en un cerro, dentro del cual, tras las murallas, se encuentra la Basílica de la Vera Cruz, que los visitantes y todos los peregrinos de Caravaca tienen que conocer.
                                                           

 A la explanada del Santuario se accede desde la cuesta del castillo. trayecto que hicimos en un trenecito, que hace el recorrido, ya que la cuesta es pronunciada.
                                                                   

El templo es visible desde puntos distantes del enclave urbano. Todo el recinto, incluido el castillo se remodelo en el s. XVII para albergar el Santuario. Su construcción comenzo en 1.617, durante el reinado de Felipe III, siendo su arquitecto el carmelita Fray Alberto de la Madre de Dios, acabándose para 1.703, mientras que las murallas, de origen medieval y reforzadas durante la Guerra de la Independencia a comienzos del s. XIX. da por algunas partes un aspecto curioso.

En el interior se venera el símbolo de Caravaca, la cruz patriarcal de doble brazo. El fragmento del "lignum crucis"que tiene dentro, habría sido transportado por los ángeles desde el pectoral del patriarca de Jerusalén hasta el modesto altar donde oficiaba el cura Chririnos delante del sayyid, como he relatado antes.

Durante el reinado de los Reyes Católicos se llevaron a cabo obras de mejora de la fortaleza y se la doto de una Torre del Homenaje, que posteriormente paso a llamarse Torre Chacona, del nombre del comendador Juan Chacón, que ordeno su construccion.

El interior de la iglesia es de planta de cruz latina, con naves de arcos abocinados que llevan al centro, donde tuvimos ocasión de asistir a la Eucaristía, con exposición de la Vera Cruz.



Nos desplazamos luego por, podiamos decir, el laberinto que componen el castillo y el Santuario, empotrados uno en otro, con claustro de dos plantas, construido donde se encontraba el patio de Armas del castillo, que forma parte de la llamada Casa del Capellán, rehabilitada recientemente,
                                                                     

y que hoy día alberga el Museo de Arte Sacro, donde se pueden contemplar colecciones de ornamentos relacionados con la Cruz, entre los que destaca la casulla del cura Chrinos, un tiraz musulmán  (taller de tejidos), adaptado a su uso litúrgico, que se cree portaba el sacerdote cuando se produjo el milagro;
                                                                 

  la pinacoteca con cuadros del pintor local Rafael Tegeo y de otros interesantes pintores.
                                                                                   

Piezas de orfebrería importantes como la Custodia Ostentorio de la Cruz, del s. XVI y el Portacruz de los Baños, ofrecidos en su momento, por el 1º y el 2º Marques de los Velez .
                                                                           
                            
                                                                           
Tras la visita al Santuario de la Vera Cruz y al Museo, había llegado la hora de comer, imprescindible actividad que realizamos en las afueras de Caravaca. Nada que recordar de tal comida.

Y para acabar de completar nuestro conocimiento de la zona nos trasladamos a Calasparra, localidad a unos 25 km de Caravaca de la Cruz, para lo cual empleo el bus una media hora.
                                                                 


Calasparra es un localidad con unos 10.000 habitantes, que pertenece a la misma Comarca del Noroeste que Caravaca, conocida por las excelencias del arroz que en sus campos se produce, de la variedad "bomba".
                                                                     

En la confluencia de tres cauces fluviales, los ríos Segura, Argos y Quipar, y rodeada por las Sierras del Puerto y del Molino, se encuentra Calasparra, con sus extensos arrozales.
                                                                       

La zona ha sido habitada desde el Paleolítico; se han encontrado pinturas rupestres del último periodo Neolítico, mas o menos de la Edad del Bronce, de tipo esquemático, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

A partir del s V a.C. el poblamiento es íbero, de cuya cultura se han encontrado importantes restos, como armamento, y cerámica  de tipo griego, debido a los intercambios comerciales a través del río Segura.

Mas adelante se sucedieron cartagineses y romanos, tras su victoria en la Segunda Guerra Púnica, de 206 a.C. Durante la época romana hubo una gran expansión de las explotaciones agrícolas. El desarrollo de Calasparra se debió también a la presencia de varias vías romanas que comunicaban el Levante con Andalucia.

Desparecido el Imperio romano, a partir de 476 los visigodos ocupan toda Hispania. 

En 713 se produce la invasión musulmana de la cual apenas hay noticias hasta el s. XI. 

La reconquista cristiana llevada a cabo, como en todo el Levante, por el Infante Alfonso de Castilla, futuro rey Alfonso X, el Sabio, hace que toda la región pase primero a la corona de Castilla, y luego a la de Aragón.

Debido al gran papel que tuvieron las Ordenes Militares en la Reconquista hizo que Calasparra pasara a la Orden de Santiago, que la tuvo en su poder hasta el s. XIX.

En el s. XV, y habiendo quedado la zona despoblada a causa de su posición fronteriza, con los continuos enfrentamientos con el reino nazari de Granada, y las pestes, la Orden de malta se propuiso un  repoblamiento de estas tierras con morados cristianos, que al fin tuvo exito.

Calasparra se mantuvo, dura la Guerra de Sucesión, fiel al ya rey Felipe V