sábado, 24 de diciembre de 2016

Navidad

NAVIDAD


F E L I Z  N A V I D A D

M E R R Y   C H R I T M A S

B U O N   N A T A L E

J O Y E U X   N Ó E L

F E L I Z  N A T A L

F R O H E   W E I H N A C H T E N

W E S O L Y C H   S W I A T

S È N G   D A N   K W À I   L E

jueves, 15 de diciembre de 2016

Un viaje con el Imserso a La Manga del Mar Menor, Murcia

                                                             

Nuestro siguiente viaje del Imserso fue a La Manga del Mar Menor, donde pasamos dos semanas, en el invierno de hace dos años.

Hicimos el viaje en avión desde el aeropuerto de Asturias hasta Alicante, sin escalas, para lo cual se tarda algo mas de una hora y media; mas pesado resulta el trayecto en bus desde Alicante a La Manga, otros 144 km para lo cual se tarda lo mismo, 1 hora 35 minutos.

Así, que convenientemente agitados, como podria ser un batido de fruta o de cualquier otro alimento, después de tan largo viaje, llegamos a nuestro destino, un hotel en el km 3 de La Manga.

Al bajar fuimos recibidos por una furiosa ventolera, pero por suerte el hotel estaba aclimatado y tenia una buena temperatura, y pasamos sin pausa al comedor, donde repusimos fuerzas.

Nos fue asignada una habitación con esplendidas vistas sobre el Mar Menor y  sobre una pequeña parte de las desiguales construcciones de la zona, donde hay edificios altos, de hoteles y apartamentos, al lado de chalets y casas de un solo piso, pero que en conjunto era muy bonito.
                                                             

Hablemos un poco de este extraordinario enclave, podemos decir un capricho orográfico, con una geografía excepcional, ya que el largo cordón litoral de 24  km de longitud, entre el Cabo de Palos y La Punta del Mojón, tiene dos orillas, separadas por entre 200 y 1.200 m, una que da al Mar Menor y otra al Mar Mediterraneo.
                                                                 

Este cordón litoral se formo desde el Cuaternario por la colmatación de sedimentos fluviales procedentes de la desembocadura del río Segura, que chocaban con el cabo de Palos, y se iban depositando sobre las elevaciones de tipo volcánico, y los escollos de los promontorios de la zona, hasta que hace unos 2.000 años se cerro, casi por completo, formando la casi laguna del Mar Menor, la mayor del continente europeo; el nivel de este lago salado ha sufrido variaciones a través de los siglos, ya que se sabe que en el s. XVII tenia de 20 a 30 cm superior al actual.

El Mar Menor está comunicado con el Mediterraneo, con el que intercambia las aguas, por unos canales llamados "golas"; hay dos golas naturales, otra totalmente artificial y la central La Estacia, gola natural ampliada, que proporciona acceso al puerto deportivo.  
                                                         

Su máxima altura es el Monte Blanco, de 46 m sobre el nivel del mar.

La comunicación por carretera está establecida por la única vía, llamada Gran Vía que recorre, desde el cabo de Palos,18 k hasta las encañizadas, con sus diversas urbanizaciones, hasta llegar tras la última de ellas, al parque Natural de las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar.
                                                          
Tanto el hecho de que para salir de La Manga solo exista esa una única vía, circunstancia imposible de remediar, como la fealdad, porque no decirlo, de las urbanizaciones, que se va acentuando cuanto mas lejos llega la carretera, me pesaron y me hicieron pensar en lo que podía haber sido, si se hubiera cuidado ese entorno geográfico tan bello, y tan estropeado hoy día.
                                                                 

Administrativamente se encuentra en los municipios de Cartagena y de San Javier en el norte, mientras que el sur pertenece al municipio de San Pedro del Pinatar. 

Respecto a su devenir, hasta el s. XVI La Manga estuvo cubierta por un espeso bosque litoral compuesto de sabinas de las dunas, enebro marítimo y pino carrasco, que fue arrasado por orden de Felipe II, para impedir que los piratas berberiscos, que asolaban el Mediterraneo, aprovecharan su espesura para esconderse en él.

Pese a la perdida de gran parte de su vegetación original, La Manga conservo una gran vegetación costera hasta la década de 1.960, cuando comenzo un caótico e imparable desarrollo urbanístico, que acabo con la mayor parte de sus valores naturales.

En la actualidad la mayor parte de La Manga es terreno urbano y solo se conservan manchas de lo que fue su vegetación originaria, y la fauna, citada en el libro de montería de Alfonso XI, de ciervos y jabalíes ha desaparecido por completo, así como las tortugas bobas (Caretta caretta) que venían a desovar en sus arenas, y la foca monje (Monachus monachus) que habitaba sus playas, también.

Algunas áreas, como el Parque Natural de las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar, las Salinas de Marchamalo y la Playa de las Amoladeras, han sido protegidas, y en ellas es posible hacerse una
cierta idea de los paisajes originarios de La Manga.
                                                                       

El Mar Menor, por su parte, tiene un perímetro de 73 km de costa, en el que se suceden playas transparentes y poco profundas, con 170 km2 de superficie.

En el sur de este pequeño mar se alzan cinco islotes Pediguera, Mayor, Redonda Ciervo y Sujeto que evidencian su origen volcánico.
                                                            

La zona de La Manga fue poblada desde tiempos remotos por gentes que han dejado vestigios de su asentamiento.

Mas adelante, a partir del s.IV a.C., barcos fenicios, griegos, romanos y cartagineses, fondearon en las proximidades de El Estacio, canal navegable que  en griego significa "sitio abrigado", desarrollaron un intenso trafico maritimo y fundaron pesquerías e industrias de salazones.

Tras la invasión musulmana del s. VIII, los árabes establecieron artilugios de pesca, llamados encañizadas, en las golas o canales naturales de La Manga, que comunican el Mar Menor con el Mar Mediterraneo. Estos sistema de pesca se sigue utilizando hoy día para la captura del mújol y otras especies del Mar Menor.
                                                                       

Una vez reconquistado el territorio por los castellanos, se erigieron torres de vigilancia y defensivas, contra los terribles ataques de los piratas berberiscos, procedentes del norte de África, que asolaban el mar, de una de las cuales la Torre del Estacio, bautizada como de San Miguel, no queda nada, y de otra, la Torre de la Encañizada quedan algunos restos.

Después de la Desamortización de Mendizabal (1.855-56) el Estado confisco La Manga en pública subasta en 1.863, y a partir de ese momento comienza a ser urbanizada por la familia Maestre que adquiere el sector norte.

La promoción urbana y turística se produciría un siglo después cuando Tomas Maestre Aznar, abogado y pequeño promotor inmobiliario, compro la totalidad de La Manga y comenzo el ambicioso proyecto urbanístico que la ha transformado y colocado como uno de los destinos turísticos mas importante de Murcia.

El proyecto de Tomás Maestre era un plan general que se proponía construir en los dos extremos, dejando una relativamente extensa zona central virgen, en la que se conservase intacto el paisaje, con sus características, de La Manga.

De manera que en 1.961 comienza este proyecto, del cual es encargado el acreditado arquitecto Antonio Bonet Castellana (Barcelona, 1.913-1.989)

Las obras empezaron en 1.963 y acabaron al cabo de dos años en 1.965, cambiando a pasos agigantados el paisaje de La Manga con numerosas edificaciones al borde mismo del mar, bungalos, centros comerciales, restaurantes e incluso rascacielos.

Surgiría entonces el famoso eslogan turístico de La Manga del Mar Menor "Un paraíso entre dos mares"

La idea inicial del desarrollo de La Manga consistía en convertir La Manga en un entorno turístico de alto nivel, con una población de 70.000 personas, para lo cual construye su puerto deportivo, y alguna otra instalación, pero las dificultades financieras, hicieron que Tomás Maestre, tuviera que desistir del proyecto y vender a otros promotores gran parte de su propiedad, que comprendia , practicamente toda la restinga.
                                                                

El resultado no se corresponde con este primitivo proyecto. Las expectativas no se han cumplido, no ha llegado a La Manga turismo de calidad, sino de masas, y el privilegiado entorno esta ocupado, además de por antiguos y nuevos chalets, por feos apartamentos de muchos pisos, agrupados en los que se llama urbanizaciones.

Por poner un ejemplo, toda la lengua de arena carece de paseo marítimo a lo largo de sus 21 km.

Bien, este primer día en La Manga tuvimos que quedarnos en "casita", debido al gran viento, que no ceso y dejar para las jornadas siguientes las exploraciones de la zona y de las excursiones que nos propusieron.

jueves, 8 de diciembre de 2016

Macarrones con salsa Mornay


Parece ser que la salsa Mornay debe su nombre al duque Philippe de Mornay, gobernador de Saumur, en la región francesa de Paises del Loira, aunque no hay documentación sobre ello.

La salsa Mornay se elabora a partir de salsa bechamel a la que se añade queso rallado, y resulata una completa delicia.

Sirve para aderezar platos de pescado, carnes blancas, verduras y huevos, pero tambien resulta deliciosa con la pasta, tal como os propongo hoy.


Ingredientes
                                                 

300 g de macarrones,
100 g de mantequilla,
100 de harina,
800 de leche,
300 g de queso rallado,
50 g de pan rallado,
sal y perejil picado,

Elaboración

Cocer los macarrones con agua hirviendo con un poco de sal, con las indicaciones de minutos de cocción del paquete, para que queden al dente y reservar.
                                                             

Fundir la mantequilla en una sartén y añadir la harina,dando vueltas con la cuchara de madera hasta que queden incorporadas. Añadir poco a poco la leche caliente removiendo bien para que no queden grumos y dejar cocer un par de minutos hasta que alcance la consistencia de bechamel.
                                                               

Añadir 200 g de queso rallado y mezclar bien.
                                                               

Salar y añadir a la pasta cocida. Mezclar bien y poner en una fuente de horno. Cubrir con el resto del queso y el pan rallado.
                                                                   

Gratinar y servir con perejil picado espolvoreado por encima.
                                                                           
 

jueves, 1 de diciembre de 2016

Por la provincia de Toledo: Ocaña, La Guardia, Tembleque

                                             

Hoy dedicamos el día a visitar algunos pueblos de la provincia de Toledo, de mucho interés.

Nuestro primo A. nos recogió a la salida de una estación de metro cercana a su casa, y en su cómodo Jaguar enfilamos hacia Ocaña, por al autovia del Sur o de  Andalucia, por la que se tarda 50 minutos en recorrer los 65 km que la separan de Madrid

Empezamos nuestro recorrido por Ocaña.

Ocaña, municipio de cerca de 11.000 habitantes está situado en la comarca de la Mesa de Ocaña; en el N de la comarca nacen los arroyos de la Vega y del Hollo del Moro, mientras que por el oeste se encuentra el Barranco de Ocañuela, afluente del arroyo Corralejo.

Existen diversas teorías sobre el topónimo, que podría venir de los olcades, tribu celtiberica que poblaba la zona, hasta un posible origen ligur, pueblo que ocupaba el sur de Francia y norte de Italia, como cita el filólogo e historiador Menendez Pidal

Ocaña es hoy día un bello conjunto monumental cuyos orígenes se hallan en el Paleoliolítico Medio-Superior, según los yacimientos arquelógicos hallados en la zona.

Tras los romanos, visigodos y musulmanes que ocuparon la zona, su historia comienza cuando el rey de la taifa de Sevilla entrega la zona a Alfonso VI de León , como pago de su alianza militar y protección hacia su familia y descendientes, en el año 1.091.

En el siglo XII paso a poder de la Orden Militar de Santiago, para después, en 1.156, conseguir sus propios fueros y jurisdicción, concedidos por Alfonso VII.

Entre 1.468 y 1.469 Ocaña fue escenario de las luchas por la sucesión de Enrique IV, ya que a Ocaña fue enviada la entonces princesa Isabel de Castilla, mas tarde Isabel la Católica, que  fue  retenida por su principal enemigo en la contienda, el maestre de la Orden de Santiago Pedro Pacheco, del cual pudo huir con la ayuda de sus protector Gonzalo Chacón.

Ocaña continuo siendo sede de reyes, pues allí residieron doña Juana de Castilla y su esposo Felipe el Hermoso, así como su nieto Felipe II.

Al comienzo de la invasión francesa del ejercito de Napoleón, que fue ocupando el territorio español cuando decían querer atravesarlo para invadir Portugal, se produjo la batalla de Ocaña en noviembre de 1.808, con derrota del ejercito español. España no consiguió liberarse del invasor hasta 1.814, pero las teribles consecuencias de la guerra, un grave descenso demográfico, radicalización social, destrucción de infraestructuras en industria y agricultura, y  perdida de una parte importante del patrimonio cultural, marcaron todo el s. XIX y parte del XX.

Históricamente Ocaña ha sido una población agrícola, aunque hoy día predomina economicamente el sector servicios.

Después de este breve repaso a la historia de Ocaña, empezaremos a recorrerla, como hicimos nosotros, por uno de sus mas importantes monumentos, la Plaza Mayor.

La Plaza Mayor impresiona por sus dimensiones y su arquitectura y porque no decirlo, aun me impresiono mas pues yo no sabia que existiera tal monumento en Ocaña, y ninguno de los que alli abundan, en suma tenia un desconocimiento enorme de esta ciudad.

Esta amplia y magnifica plaza, considerada por sus dimensiones y su arquitectura la tercera Plaza Mayor de España en importancia, fue mandada a construir por Carlos III en 1.777.

Ocupa el lugar donde hubo otra plaza, no tan regular, donde se desarrollaban corridas de toros, a las que se hace alusión en la obra dramatica de Lope de Vega "Peribañez y el Comendador de Ocaña", ademas fue marco de muchos acontecimientos históricos como las Justas y Torneos que alli se celebraban, y la promulgación de las Ordenanzas de Alfonso XI, en 1.332, entre otros.

El proyecto de una nueva plaza comenzo en el s. XVI pero no se hizo relalidad hasta el s. XVIII, durante el reinado de Carlos III, en el que no se termino, quedando sin concluir la facahada este, que no se completo hasta 1.961.
                                                                 

Su planta es casi un cuadrado; compuesta por 70 pilares de silleria almohadillada, procedentes de las canteras de Colmenar de Oreja, sobre los que descansan arcos de medio punto de ladrillo, que sustentan galerías de dos alturas, con balcones y bujardillas superiores.
                                                       

El suelo de la plaza esta pavimentado por cantos rodados que forman grandes casetones.

La grandeza de la plaza impone y hace evocar aquella frase "Donde está la ciudad de esta plaza"

Seguimos paseando, atravesando uno de los arcos de la Plaza Mayor,
                                                       

hasta llegar al Convento de San José de monjas carmelitas descalzas, declarado Monumento Histórico Nacional en 1.977.

El convento fundado por doña María de Bazán, esposa de Alonso de Ercilla, autor del poema épico La Araucana, en 1.595, e inaugurado en 1.626.

Despues de la batalla de Ocaña de 1.809, durante la Guerra de la Independencia, las monjas se trasladaron a Córdoba y el convento fue destinado a cuartel de la francesada.

La iglesia de estilo renacentista. muestra una factura sobria y atractiva,
                                                                 

A un lado de la fachada hay un recordatorio de Alonso de Ercilla, uno de sus mas distinguidos vecinos.
                                                             

Continuamos calle adelante, pasando al lado de las tapias de una de las carceles modernas mas antiguas del pais, el penal de Ocaña, hasta llegar a la iglesia de San Alberto
                                                                   

Antiguo convento de carmelitas descalzos, conocido por "El Carmen", fundado, tambien. por doña María de Bazán.

Las obran comenzaron en 1.599 y concluyeron en 1.613. El convento fue desamortizado en el s. XIX y actualmente sirve como Centro Cultural.

Por último fuimos a contemplar la Fuente Grande, uno de los mas singulares atractivos de Ocaña.
                                                           

La Fuente Grande o Fuente Nueva como se la conoció en otros tiempos, es una gran obra de ingeniería hidráulica, construida entre los años 1.573 y 1,578, durante el reinado de Felipe II.

Su diseño atribuido a Juan de Herrera recuerda alguna de sus obras como la fuente de la Plazuela de los Caños del Peral, en Madrid, y la estética arquitectónica de sus grandes obras reales como San Lorenzo del Escorial y el Palacio de Aranjuez.

A partir del s. XVI las fuentes publicas, sustituyeron a los aljibes medievales. Allí se reunía la población para recoger agua, charlar e intercambiar noticias de la vecindad.

La vista de la fuente impresiona por el lugar donde se encuentra, ya que ocupa todo el valle de los Huertos. Para hacer sitio al conjunto de la plaza, lavaderos, pilas y galerias para captar la corriente subterranea, se excavo y nivelo la vaguadas, se excavo y nivelo el terreno de la vaguada.

Los muros que delimitan la fuente tienen diferentes alturas para adaptarse al relieve del espacio que ocupan, y para la contención de las crecidas del arroyo de Ontígola de donde procedía el caudal subterraneo.

La fuente de planta cuadrangular esta dividida en dos partes, separadas claramente, de las cuales la mayor es una amplia plaza situada frente a los caños de la fuente, toda ella empedrada, para evitar el barro, que podía formarse.

El segundo espacio, limitado por dos grandes pilones, era el destinado a lavadero, donde acudían la mujeres con su propia tabla de lavar.

Hay otro espacio, con un pilón, en el extremo mas alejado, aguas abajo, destinado al lavado de los enfermos y difuntos.


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martes, 29 de noviembre de 2016

Tronco navideño de browine de chocolate, nueces y castañas

                                                     

Ya hay que ir pensando en la Navidad, y he pensado, despues de repasar varias recetas en este falso tronco de Navidad que es mas bien un postre, pero que con algunos adornos, puede pasar por uno. Es muy fácil y queda rico.

Ingredientes
                                                         

Para el brownie

150 g de mantequilla
85 g de chocolate del 72%
3 huevos
180 g de azúcar
60 g de crema de castañas
60 g de harina
80 g de nueces
60 g de castañas en almíbar

Para la crema de decoración

20 g nata
20 g de queso mascarpone
50 g de crema de castañas
castañas en almíbar
bolitas doradas

Elaboración

Batir los huevos, el azúcar y la crema de castañas.
                                                   

Fundir el chocolate, añadir la mantequilla y mezclar hasta que quede todo bien liso. Añadir al batido anterior.
                                                                       

Incorporar sucesivamente la harina tamizada, las nueces un poco picadas y las castañas en almíbar cortadas en daditos.

Poner la masa en un molde rectangular, y hornear en horno precalentado a 180ºC durante 40 minutos, probando la cocción con una aguja, que tiene que salir limpia.
                                                       

 Esperar que se enfríe para desmoldarlo.
                                                           
Para la crema de decoración, batir la nata hasta que monte, añadir el mascarpone y la crema de castañas y batir hasta incorporación de todo. Con ayuda de una manga pastelera decorar el brownie, con este chantilly y poner por encima castañas en almíbar con unas bolitas doradas encima de cada una.

Decorar al gusto, yo he puesto algunos marrón glasé, que suelen tener gran aceptación.
                                                           

martes, 22 de noviembre de 2016

Toledo. Exposición de El Greco "Arte y oficio", el Alcazar, la Catedral


Hace un par de años hicimos una visita a Toledo para visitar la segunda exposición dedicada al Greco, que commemoraba su IV centenario

Conozco Toledo podría decir decir desde siempre. Lo visite de niña con mis padres, volví cuando estudiaba en la Universidad de Madrid y varias veces mas, pero esta vez tenia el aliciente de la exposición y del traslado desde Madrid en el tren AVE, que tarda solamente 30 minutos.

Nos acompaño, como en otras excursiones por las cercanías de Madrid nuestro primo A. que ya había visitado la exposición, pero que no tenia ningún inconveniente en verla otra vez. Así que con sus indicaciones tomamos un taxi en la estación del tren y llegamos sin demora al Hospital de La Santa Trinidad sede de la muestra.

Antes de adentrarnos en ella digamos dos palabra sobre Toledo, que bien las merece.

Toledo ciudad de cerca de 85.000 habitantes, capital de la provincia homónima se encuentra en la comarca de La Sagra, tierra llana, suavemente ondulada que solamente llega a 600 m de altitud media.

La ciudad esta situada en la orilla derecha del Tajo, en una colina de 100 m de altura sobre el río, que la ciñe por su base formando un pronunciado meandro conocido como el Torno del Tajo.


La historia de la ciudad se remonta a la Edad del Bronce, en la fue un importante núcleo carpetano, tribu celtibera anterior a la conquista romana; quedan muestras arqueológicas de los romanos como el acueducto y el circo.

Tras la invasiones germánicas, la ciudad se convertirá en  capital  con Leovigildo, rey de los visigodos, y posteriormente en la sede episcopal mas importante del Reino Visigodo.

Tras la invasión musulmana de 711 quedo en poder de estos hasta la reconquista Alfonso VI de León para los cristianos, en 1.085.

Durante la Edad Moderna Toledo destaco como sede de los Reyes Católicos y posteriormente durante las Guerra de los Comuneros en la que encabezo la rebelión, junto con Valladolid, contra Carlos I, con las desastrosas consecuencias que supuso la derrota y ejecución de los principales lideres de la rebelión y las sanciones posteriores que debilitaron la pujanza de Castilla y acabaron con su predominio.

Al trasladarse la capital a Madrid en 1.561 la ciudad entro en decadencia, acentuada por la crisis del momento.

Durante la invasión napoleónica Toledo sufrió enormemente, citare para ilustrarlo alguna de las palabras de Juan Manuel Magán (Barcelona 1.978)  DJ, compositor, letrista , cantante y productor discográfico, en el articulo "Toledo y la Guerra de la Independencia. Reseña de noticias diversas sobre la repercusión de la Guerra de la Independencia en Toledo y su provincia" publicado en Internet: http://edu.jccm.es/invento.

-"En la memoria histórica de Toledo y su provincia quedaron marcados los amargos recuerdos del paso de las tropas de Dupont, Victor, Valence y Soult. Su huella quedo indeleble en forma de destrucción, saqueo, extorsión y ultraje. Algunos de los enfrentamientos bélicos de particular significación en el desarrollo del conflicto se libraron en suelo toledano"-

Entre otros destrozos profanaron las tumbas de los Reyes godos, buscando tesoros y acabaron derruyendo el convento de agustinos donde estaban enterrados, y estuvieron a punto de destruir  completamente la ciudad, al incendiar el Alcázar, donde estaban almacenadas armas y pólvora.

La Guerra de la Independencia, paradigma de las guerras modernas, empobreció a España, esquilmo su patrimonio histórico y retraso en varias décadas su desarrollo económico.

Tradicionalmente la metalurgia ha sido parte importante de la economía de Toledo, principalmente la confección de espadas y cuchillos, aunque hoy día el turismo y los servicios forman parte importante de la misma.

En cuanto a su patrimonio cultural es una de las ciudades españolas con mayor riqueza monumental, de la cual forman parte, iglesias, palacios, fortalezas, etc., que convierten su casco antiguo en verdadero museo al aire libre; por todo esto fue nombrada Patrimonio de la Humanidad en 1.986.

Ha sido lugar de nacimiento y residencia de literatos como Garcilaso de la Vega, y de pintores como El Greco, entre otros muchos.

Como cosa curiosa anotare que su nombre se ha esparcido por el mundo, ya que hay cinco ciudades de E.E.U.U. que lo llevan en los estados de Illinois, Iowa, Oregon y Washington, otras siete de diversos países como Belice, Brasil, Canadá, Colombia, Filipinas, Portugal y Uruguay, además de cuatro núcleos mas en España en las provincias de Asturias, Huesca, Orense y Tenerife. Con el Toledo original castellano manchego, dieciséis en total.

Ya estábamos delante del Museo de Santa Cruz, sede de la exposición.
                                                 

Importante es la exposición, pero no le va a la zaga el imponente edificio del Museo, que ocupa el que fue Hospital de la Santa Cruz.

El Hospital de la Santa Cruz fue fundado por el Cardenal Mendoza, una de las figuras mas importantes de su época, a principios del s. XVI (1.504-1.515), para asilo de niños abandonados, y asistencia a transeúntes enfermos y desamparados, aplicando las nuevas ideas de higiene y ventilación, que mejoraban mucho a los asilos medievales.

Funciono como hospital hasta 1.846, en que paso a ser Colegio Militar, y después de vicisitudes y desastres que a punto estuvieron de acabar con este magnifico edificio, es, desde 1.961, Museo.

Sus arquitectos iniciales fueron Antón y Enrique Egas y mas tarde Alonso de Covarrubias; su estilo es renacentista con ornamentación plateresca.

En este histórico edificio se ha desarrollado del 8 de septiembre al 9 de diciembre de 2.014 una de las muestras dedicadas a commemorar el IV centenario de fallecimiento de El Greco, con el nombre de "El Greco: arte y oficio".
                                                                   

 Domenikos Theotokopoulus, El Greco, nació en Creta, Grecia, donde desarrollo una carrera de pintor de iconos posbizantinos; paso los diez años siguientes primero en Venecia, donde aprendió pintura al oleo con Tiziano y Tintoretto, y luego en Roma, donde conoció la obra de Miguel Ángel y el manierismo; su estilo paso entonces a ser renacentista, aunque interpretado de una forma personal y original.

Seguidamente se estableció en Toledo, donde residió y trabajo los siguientes treinta y siete años, hasta su muerte.

Actualmente está considerado como uno de los mas grandes pintores europeos, aunque en su época y durante varios siglos después, fue considerado como un pintor excentrico, por su originalidad, dentro de la Historia del Arte.

La exposición muestra 92 obras, 70 cuadros de El Greco, 6 de su hijo Jorge Manuel y el resto del taller del pintor y de artistas tan relevantes como Orrente y Tristan, ya que se trata de mostrar al maestro, figura central, y su taller, con sus ayudantes, discípulos y aprendices, sin los cuales no sería posible realizar la gran cantidad obras maestras que nos ha legado para la posteridad.

Entre otras consideraciones sobre las obras mostradas, traídas de diferentes ciudades del mundo, la exposición es excepcional, por reunir por primera vez, los cuatro apostolarios mas completos que se conservan del artista:

El Apostolario del Marqués de San Feliz, del Museo de Bellas Artes de Asturias, en Oviedo.
                                                             

El Apostolario de Almadrones, Guadalajara, hoy día disperso por diferentes países y reunido para la ocasión
                                                                           

El Apostolario de la Sacristía de la Catedral de Toledo
                                                                                                           
                                                           
El Apostolario del Museo del Greco, en Toledo.
                                                                 
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Los tres parecidos, pero distintos, colocados los cuadros enfrente unos de otro,s para que al pasar se pueda comparar, apóstol con apóstol.

Toda la exposición muestra interés en que podamos comparar obras de similar temática y tratamiento parecido, pero todas distintas. 

Todos los cuadros están restaurados y se pueden contemplar casi como recién acabados. El Greco siempre me ha entusiasmado y ver todos estas lienzos tan magníficamente colocados y expuestos me ha gustado muchisimo.

 Es un distrute para la vista todos esos ropajes de vivos colores , todos esos personajes en la interpretación tan original del pintor...


                                                                 

Otro aspecto que hay que reseñar es el montaje de la exposición obra del arquitecto Juan A.García de Cubas (Madrid, 1.66) que ha sido articulado en los cuatro brazos del crucero inferior, con cuatro capítulos; "De la mano del Greco", "Invención e interpretación", "Apóstoles y Apostolados" y El Greco despues del Greco", con obras que ilustran los cuatro apartados.

Magnifica exposición, magnifica presentacióncon un recorrido didactico que añade al placer visual.

Despues de dos horas de visita lenta y atenta dejamos el Hospital de Santa Cruz y dimos un largo paseo hasta llegar a uno de los edifios emblematicos de Toledo, el Alcazar.

  














martes, 15 de noviembre de 2016

Bacalao fresco con endibias y salsa de mejillones



El bacalao, tanto salado como fresco admite muchas preparaciones. Hoy os presento una que no dejara de gustar a los amantes de este delicioso pescado

 
Ingredientes

                                                                                   
                                       
3 trozos de bacalao de 180 g cada uno
2 cucharadas soperas de aceite de oliva
300 g de puré de patata

Para las endibias

3 endibias
1 cucharada sopera de mantequilla
3 g de sal fina
20 g de azúcar
1 botella de cerveza pilsen

Para la salsa de mejillones

1 cebolla mediana
30 g de mantequilla
250 ml de vino blanco
150 g de nata
1 cubito de caldo de pescado
21 mejillones
45 g de quisquillas

Elaboración


Cortar las endibias y ponerlas a rehogar con la mantequilla y el azúcar. Cuando empiecen a caramelizar añadir la cerveza y dejar que se evapore por completo. Salar.
                                                                   

Poner los mejillones en una sartén grande y en el fuego hasta que las conchas se abran.
Reservar 3 mejillones con su concha y quitar  las de los demás.
                                                             

Pelar y picar la cebolla, rehogarlas con la mantequilla a fuego lento. Añadir el vino y reducir el volumen a la mitad. Incorporar la nata y el caldo que han dejado los mejillones al abrirse y reducir a la mitad.
                                                                 
En el último momento añadir las quisquillas peladas y los mejillones.
                                                                     

Dorar el bacalao en una sartén con el aceite.

Poner el puré de patata en el fondo de un plato. Cubrir con las endibias. Colocar encima el pescado. Bañar con la salsa de mejillones y decorar cada trozo con un mejillón con su concha.