martes, 29 de marzo de 2016

Sopa de apio y queso azul

               


Esta sabrosa sopa combina la suavidad de las verduras con el mordiente del queso. Muy aproiada para estos días de primavera helada.


Ingredientes
                                                                           

1 manojo de apio
3 cucharadas de aceite
1 cebolla grande, picada
1 l de caldo de verduras o de pollo
sal y pimienta negra
100 g de queso azul asturiano
2 yemas
150 ml de nata liquida

Elaboración

 Derretir la mantequilla  y poner en ella el apio y la cebolla bien picados.
                                                                   

Pochar a fuego lento durante 10 minutos.

Añadir el caldo y sazonar ligeramente.
                                                                 

 Cuando el caldo con los ingredientes hierva, cocer destapado a fuego lento durante 30 minutos.

Pasar la sopa, cuando haya enfriado un poco por la batidora.
                                                                     

Recalentar un poco sin hervir.

Mientras preparar el queso aplastandolo lo mas posible,

Batir las yemas con la nata y el queso.
                                                                   

Añadir esta crema a la sopa removiendo y dejar a fuego lento removiendo hasta que todo este bien incorporado sin llegar a hervir.

Servir con picatostes.
                                                                     

martes, 22 de marzo de 2016

Peñaranda de Duero


  Después de visitar Caleruega continuamos hacia otro de los lugares cercanos, pues en Castilla, practicamente pueblos. villas y ciudades, son dignos de visitar pues su glorioso pasado histórico y cultural y ha dejado gran cantidad de monumentos, que aún podemos admirar.

Bien, pues nos dirigimos a Peñaranda de Duero, villa que dista de Caleruega algo mas de 18 km.

Peñaranda de Duero pertenece a la comarca de Ribera del Duero; hoy día tiene cerca de 600 habitantes.

Se halla emplazada en la margen derecha del río Arandilla, afluente del Duero. Como parece evidente, su nombre alude a dos accidentes geográficos de su entorno, la peña y el río, emplazamiento estratégico, en lo alto de un cerro.

Probablemente tanto Peñaranda como Aranda fueron repobladas a principios del s. X, cuando la reconquista cristiana de los territorios invadidos por los musulmanes en el s. VIII, avanzo hasta el Duero.

En el s. XIV, tras diversos dueños, reinando Alfonso XI de Castilla, Peñaranda quedo vinculada a la familia Avellaneda, condes de Miranda, que contribuyeron en gran medida al enriquecimiento de la villa, mediante la construcción de sus principales monumentos.

Después de los boyantes s. XV y XVI en la provincia de Burgos, comienza en el XVII, una decadencia que se agudiza con la invasión napoleónica, que arrasa y saquea todo lo que encuentra en Peñaranda, como en el resto de España, y la siguiente Guerra de Independencia.

Tras los desastres de la guerra, llega en 1.835 la Desamortización de Mendizabal, en la que son expropiados los bienes de la iglesia; conventos y monasterios son abandonados, con la consiguiente ruina de muchos de ellos y la merma del patrimonio artístico y cultural.

Sin embargo y a pesar de todas estas catástrofes, Peñaranda ha conservado buena parte de este legado monumental, que ahora nos disponíamos a conocer.

Como llegamos de Caleruega, situada mas al norte, lo primero que encontramos fue el Castillo.
                                                               

El Castillo de Peñaranda de Duero fue construido en el s. XI, como una fortaleza defensiva contra los musulmanes. a los cuales se había reconquistado la zona, en el largo proceso de la Reconquista, que domina claramente el caserío.

La mayoría de lo que se ve hoy día se debe a la remodelación del s. XV, por su propietario, el primer conde de Miranda del Castañar.

Su planta alargada y quebrada se adapta perfectamente a la escarpada roca sobre la que se asienta, la Peña de Aranda, de la cual ocupa aproximadamente la mitad. Destaca en la fortaleza la solida torre almenada del homenaje, del s. XV.

Después de su abandono durante siglos, su monumentalidad y solida construcción, le ha permitido llegar al s. XXI, con suficiente presencia para ser considerado uno de los castillos mas impresionantes de la provincia de Burgos.

Llegamos al castillo pasado el mediodía. El sol del verano caía a plomo y hacia mucho calor, lo cual no nos impidió recorrer el recinto amurallado, y contemplar el pueblo de Peñaranda a sus pies
                                                                                   



                                                                               









martes, 15 de marzo de 2016

Manzanas asadas a la florentina



Esta manera de hacer manzanas asadas resulta un plato delicioso, que lo hacen un postre, casi, para fiesta, pero facil de hacer.

Ingredientes
                                                       


4 manzanas reinetas
175 g de mantequilla reblandecida
225 g de azúcar moreno
Unas gotas de esencia de limón
4 cucharadas soperas de almendra tostada y picada
Corteza de naranja en juliana
Nata montada

Elaboración

Precalentar el horno a 180ºC.

Lavar, secar y quitar el corazón de las manzanas, agrandando el hueco entre 2 y 4 cm.
                                                             

Hacer una crema con la mantequilla reblandecida y el azúcar; agregar las gotas de esencia de limón y las almendras picadas.
                                                                           
   
                                                                                                                                                               Rellenar los huecos hechos en las manzanas con esta mezcla, y poner encima de cada una el resto de la crema.

                                                   
Espolvorear con las tiritas de naranja.
                                                                   

Hornear durante 35 minutos, vigilando que las manzanas esten tiernas pero no desechas. La mantequilla se habra fundido por los lados y caramelizado.
                                                                                 

                                                                                 
                                                                                   

Servir las manzanas templadas, acompañadas de nata montada fría y tiritas de naranja.
                                                                                 
 

martes, 8 de marzo de 2016

Caleruega


Ya que estabamos en La Vid y habiamos acabado de visitar la XIX edición de las Edades del Hombre, y cerca de Caleruega, despues de desayunar salimos a recorrer los pocos km que la separan de Aranda.

Caleruega tiene, hoy día, una población de 470 habitantes.

 Por el pueblo cruza el río Gromejón, afluente del Duero y desde el punto de vista geográfico se encuentra entre la Sierra de la Demanda, del Sistema Ibérico y la Ribera del Duero en la Meseta Septentrional, aunque se la considera en la comarca de Ribera del Duero.

El nombre de Caleruega deriva de la palabra latina "cabis", cal, producto abundante en la zona.

Despues del avance de los castellanos, tras reconquistar la zona donde se halla Caleruega y establecer un poblado, las continuas escaramuzas entre cristianos y musulmanes provocan la destrucción del mismo, de manera que la primera noticia de Caleruega data del año 1.062, con motivo de una donación de bienes, en los que se la nombra como uno de los beneficiados.

Sin embargo su entrada en la historia universal es la fecha del nacimiento de Santo Domingo de Guzmán, en 1.170, fundador de la Orden de Predicadores, mas conocida como  Dominicos.
                                                                             

                                              Fra Angelico, Santo Domingo de Guzmán

Los padres de Santo Domingo eran los señores de Caleruega. Su madre, Juana de Aza, beatificada en en 1.828, tuvo un sueño mientras estaba embarazada de este hijo y para conocer el alcance del mismo, fue a consultar al cercano monasterio de Santo Domingo de Silos, santo del cual era devota, y cuyo nombre, en su honor, puso a su hijo.

Domingo de Guzmán recibio una esmerada formación moral y cultural que desperto su vocación sacerdotal, profesando como tal en 1.194, despues de estudios en humanidades, filosofia y teología, en el Estudio General de Palencia, del cual llego a ser profesor.

Despues de diversos cargos eclesiasticos y diplomáticos por Europa, el papa Honorio III le encarga la predicación de la Cruzada Albigense contra los cátaros, en la que obtiene buenos resultados para la Iglesia Católica, logrando gran número de conversiones, pero que sin embargo no detuvo la guerra entre el Norte y el Sur de Francia, o entre los francos y los occitanos.

De esta cruzada le vino la idea de crear una Orden de Predicadores en Toulouse, donde entonces residia, confirmada por el Papa Honorio III el 22 de diciembre de 1.216 y con sus estatutos regidos por la regla de San Agustin.

La Orden Dominicana ha destacado en teología y filosofía, derecho, economía, temprana defensa de los derechos humanos y evangelización de los territorios de Africa y America conquistados por los españoles, con figuras tan eminentes, ademas de su fundador, como San Alberto Magno, Santo Tomás de Aquino, Francisco de Vitoria, fray Bartolomé de las Casas y San Vivente Ferrer,entre otros muchos.
                                                                   
Despues de cierto declive de la Orden en la Edad Moderna, actualmente ha recuperado su prestigio e influencia dentro del catolicismo, participando activamente en el Concilio Vaticano II.

Santo Domingo de Guzmán fallecio en su convento de Bolonia, tras una breve enfermedad, a los 51 años y se encuentra sepultado en la Basilica de Santo Domingo de esta ciudad.




Bien pues nuestra visita a Caleruega fue de lo mas interesante.

Es un pueblo evocador de la familia y de la Orden fundada por Santo Domingo, donde se respira tranquilidad y belleza.

El conjunto monumental, que comprende una serie de edificios religiosos colindantes entre si, a los que hay que añadir la Parroquia de San Sebastian, que está enfrente, todo ello en la misma gran Plaza.
                                                                       

martes, 1 de marzo de 2016

Solomillo Wellington


Esta exquisita manera de saborear el solomillo, recibe su nombre al parecer, del militar británico Sir Arthur Wellesley, primer duque de Wellington, cuya victoria sobe Napoleon en Waterloo, que acabo con el 1er Imperio francés, lo hizo celebre.

Parece ser que Wellington obsequiaba siempre a sus invitados con este plato, pero sea o no cierto este origen, su nombre no aparece citado hasta una fecha bastante mas próxima, como es 1.996

En efecto es un plato perfecto para compartir con invitados o para alguna celebración familiar...o siempre que se tenga ganas de comerlo.

Ingredientes
                                                             

1 k de solomillo de ternera
250 g de champiñones
4 chalotas o una cebolla mediana
2 dientes de ajo
100 g de paté de foie o paté de oca
1 huevo
1 placa de hojaldre congelado
Sal
Pimienta
Mostaza
Aceite

Elaboración

Sellar el solomillo en una sartén con un poco de aceite dejándolo 2 minutos por cada lado, para que se conserve jugoso.
                                                                   

Cuando el solomillo este frio, con la ayuda de un pincel pintar con mostaza toda la superficie del solomillo.
                                                                                 


En la misma sartén pochar las chalotas o cebolla y el ajo, todo picado menudo, durante 5 minutos y reservar.
                                                   

En la mima sartén poner los champiñones picados y freír fuego fuerte otros 5 minutos.

Añadir entonces las chalotas y ajo y el paté, dándole unas vueltas para que se incorpore a la mezcla, y dejar otros 5 minutos, hasta que se vea hecho.
                                                                             

 Reservar hasta que este frío.

Precalentar el horno a 200ºC. mientras montamos el solomillo

Poner encima de la placa de hojaldre descongelada unas cucharadas del relleno, que quede aplastado, colocar encima el solomillo, y encima de él otra capa del relleno.
                                                                               
                                                     
Doblar el hojaldre de manera que cubra completamente el solomillo, con su relleno.

Batir el huevo  y pintar con él la superficie del hojaldre, decorandolo, antes, con algún recorte de hojaldre.

Meter en el horno  hasta que el hojaldre este dorado, que puede llevar de 20 a 30 minutos.
                                                                           

Dejar reposar 10 minutos.

Cortar en rodajas de 3 cm., mas o menos con un cuchillo afilado.
                                                                               
                          
  Puede acompañarse con patatitas cocidas y doradas con mantequilla o algún otro acompañamiento.