martes, 15 de noviembre de 2016

Bacalao fresco con endibias y salsa de mejillones



El bacalao, tanto salado como fresco admite muchas preparaciones. Hoy os presento una que no dejara de gustar a los amantes de este delicioso pescado

 
Ingredientes

                                                                                   
                                       
3 trozos de bacalao de 180 g cada uno
2 cucharadas soperas de aceite de oliva
300 g de puré de patata

Para las endibias

3 endibias
1 cucharada sopera de mantequilla
3 g de sal fina
20 g de azúcar
1 botella de cerveza pilsen

Para la salsa de mejillones

1 cebolla mediana
30 g de mantequilla
250 ml de vino blanco
150 g de nata
1 cubito de caldo de pescado
21 mejillones
45 g de quisquillas

Elaboración


Cortar las endibias y ponerlas a rehogar con la mantequilla y el azúcar. Cuando empiecen a caramelizar añadir la cerveza y dejar que se evapore por completo. Salar.
                                                                   

Poner los mejillones en una sartén grande y en el fuego hasta que las conchas se abran.
Reservar 3 mejillones con su concha y quitar  las de los demás.
                                                             

Pelar y picar la cebolla, rehogarlas con la mantequilla a fuego lento. Añadir el vino y reducir el volumen a la mitad. Incorporar la nata y el caldo que han dejado los mejillones al abrirse y reducir a la mitad.
                                                               
En el último momento añadir las quisquillas peladas y los mejillones.
                                                                     

Dorar el bacalao en una sartén con el aceite.

Poner el puré de patata en el fondo de un plato. Cubrir con las endibias. Colocar encima el pescado. Bañar con la salsa de mejillones y decorar cada trozo con un mejillón con su concha.
                                                                             

martes, 8 de noviembre de 2016

Salamanca, la Catedral y la Universidad

                                                             

De Zamora viajamos a Salamanca con la intención de visitar a un viejo amigo de mi marido, pero solo pudimos ver a su mujer, ya que el se encontraba ausente.

 Pasamos un agradable rato con I., recordando viejos tiempos y poniéndonos al día sobre familiares y amigos, mientras tomábamos un aperitivo en su casa, y el resto del día lo dedicamos a pasear por esta bella ciudad.

Los orígenes de Salamanca se remontan a 2.700 años de antigüedad, durante la Edad del Hierro, cuando los primitivos pobladores se asentaron en el cerro de San Vicente, a la ribera del río Tormes.

Por allí pasaron diversos pueblos como vacceos, vetones, romanos, visigodos y musulmanes, hasta que recuperado el territorio, donde se asienta Salamanca, para los cristianos, el rey Alfonso VI de León encargo a su yerno y colaborador guerrero y político Raimundo de Borgoña la repoblación de estas extensas tierras.

Salamanca alberga la Universisad, en activo, mas antigua de España fundada en 1.218 por Alfonso IX de León, la primera Universidad creada en Europa según la real cédula concedida por Alfonso X, el Sabio en 1.252 y bula del Papa Alejandro IV de 1.255.

Durante la Edad Media fue una de las mas prestigiosas universidades de Occidente, haciendo popular la frase "Quod natura non dat, Salamantica non praesta",o "Lo que la naturaleza no da Salamanca no presta"

Entre los personajes ilustres relacionados con Salamanca y ligados a la historia universal están Antonio de Nebrija, Cristóbal Colon, Fernando de Rojas, Francisco de Vitoria y la Escuela de Salamanca, Fray Luis de León, Miguel de Unamuno, por citar algunos entre un largo número de personalidades.

Cerca de la casa de nuestros amigos y emplazada en la antigua Puerta de Zamora de la muralla, se encuentra la curiosa iglesia románica redonda de San Marcos.
                                                     

Fue construida entre los finales del s. XI y principios de XII, como parroquia.

Entre los s.s. XVI y XVIII experimento  numerosas edificaciones y añadidos, que fueron eliminados a comienzos del s. XX.

En 1.967, por iniciativa de su párroco, se emprendieron importantes obras de restauración.

Su original planta circular, única en el románico hispano tiene 18 m de diámetro. Posee lineas sencillas y poca ornamentación. La silueta del templo se completa con una espadaña barroca, que se añadió en el s. XVIII.

Después de atravesar la Plaza Mayor encontramos la iglesia románica de San Martín de Tours, en la pequeña plaza del Portillo, que ocupa el solar donde estuvo una ermita dedicada a San Pedro, mandada a edificar por el conde Martín Fernandez, en el barrio de los toresanos, en el contexto de la repoblación de la ciudad.

La iglesia aparece hoy día embutida en edificaciones mas modernas y ha sufrido numerosas restauraciones y modificaciones a lo largo de los siglos.

En la portada románica que da a la Plaza del Portillo, llamada Puerta del Obispo, se puede ver una escultura policromada de San Martín a caballo, partiendo su capa para compartirla con un mendigo.
                                                                 

                                                                         

Seguimos nuestro recorrido pasando al lado de la torre del Aire o Palacio de los Fermoselle, en la Plaza de Santa Eulalia.
                                                                       

el palacio perteneció a la familia Fermoselle de la cual lleva el nombre, pasando posteriormente a ser propiedad del Barón de las Cuatro Torres, el cual hizo que  se llamara Palacio de la Torre del Aire o de las Cuatro Torres, como ahora es mas conocido.

Fue mandado a construir por los señores de Santa María del Campo y Fermoselle, en 1.440, como fortaleza en el curso de las luchas entre nobles que se produjeron en el s, XV, perteneciendo el Torreón del Aire al Bando de Santo Tomé, de ahí su aspecto de solidez y los vanos que presenta.

Uno de los aspectos destacables son sus ventanas, algunas con tracerías góticas, y todas diferentes, grandes, pequeñas, cuadradas, con arcos, con balcón, impresionante y curioso.

La Torre del Aire es la única que permanece en pie de toda la fortaleza; a lo largo de los siglos ha tenido diversos destinos; en el s. XVIII fue una fabrica textil, donde trabajaban los que no tenían otro trabajo, ya que a imitación del mundo anglosajón se consideraba una falta no trabajar.

Mas tarde sirvió como obra de caridad, luego perteneció a la Orden de los Hijos de María Inmaculada, y hoy día es una residencia femenina de estudiantes.

Nuestro paseo nos condujo por las calles de Salamanca, todas con magníficos edificios, cargados de historia, como el Real Colegio del Espíritu Santo, de la Compañía de Jesús, mas conocido como la Clerecía.

Este impresionante edificio fue mandado a construir por la reina Margarita de Austria, esposa de Felipe III. aunque no se comenzo a edificar hasta seis años después de su muerte.

Su primer arquitecto fue Juan Gomez de Mora, pero como se tardaron 150 años en concluir las obras, muchos otros dejaron sus huella en el edificio.

Fue colegio y residencia de jesuitas durante un siglo, hasta la expulsión de la Compañía de Jesús, en 1.767.
                                                                       

Enfrente de la Clerecia se halla uno de los palacios mas conocidos y apreciados de Salamanca, por su originalidad, la Casa de las Conchas
                                                             

Este palacio urbano se empezo a construir en 1.493, por encargo de don Ricardo Maldonado de Talavera, ctedratico de Derecho de la Universadad de Salamanca, y rector de la misma; miembro del Consejo Real de Castilla, columna vertebral del gobierno real durante los siglos del s. XVI al XIX. Se concluyo su edificacion en 1.512, por su hijo.

Continuamos luego por la calle la Rua que va hasta la catedral, pasando primero por el Palacio de Anaya, que está enfrente de la Catedral Nueva
                                                                                   
                                                                                   
El Palacio de Anaya o Colegio Mayor de San Bartolome, es un edificio neoclásico levantado en 1.760, donde anteriormente hubo otro, fundado por don Diego de Anaya y Maldonado, en 1.411 para acoger estudiantes que recibieran una enseñanza selectiva, menos masificada que la de la Universidad de la época. Actualmente es la Facultad de Filología de la Universidad de Salamanca. Al lado se encuentra la Hospedería, construida por Joaquín de Churrigera, que fue hogar de estudiantes y hoy forma parte de la Facultad.

En la esplendida fachada destacan las cuatro columnas jónicas, el frontón triangular y la escalinata

Ya teníamos delante la Catedral Nueva


Para ser precisos hay que decir que Salamanca tiene dos catedrales, la Catedral Vieja y la Catedral Nueva, que están adosadas por un muro.

Empezaremos por hablar, cronológicamente, de la Catedral Vieja, aunque esta vez nos detuvimos mas en la Nueva, que la precede.

La Catedral Vieja de Salamanca o Catedral de Santa María de la Sede, fue fundada por el obispo Jerónimo de Perigord y construida entre los s.s. XII a XV, en estilo románico, cuando este estaba dando paso al gótico.

Su elemento mas destacable y lo casi lo único que se ve de ella desde fuera, es el cimborrio, llamada Torre del Gallo, que se eleva sobre el crucero apoyado en cuatro impresionantes pechinas
                                                   

Estuvo a punto de ser demolida cuando se pensó en levantar la Catedral Nueva, pero por fortuna, en este caso no se ejecuto ese horrible designio, principalmente por las necesidades del culto durante los siglos que se tardo en edificarse la catedral Nueva.

Dado el carácter fronterizo de Salamanca durante los largos siglos de la Reconquista, fue proyectada también como fortaleza, por lo que se la conoció popularmente como fortis salmantina, utilidad defensiva que no se puede percibir hoy día.
                                                                 

Pasemos ahora a hablar un poco de la catedral nueva.
                                                                 

La catedral de Salamanca es un organismo complejo, compuesto por un conjunto de edificios, unidos entre si por por dos templos, la Catedral Vieja, de los s.s. XII-XIII y la Catedral Nueva de los s.s. XVI-XVIII.

El proyecto de construir una nueva catedral surgio en el s. XV a consecuenvcia del aumento demografico de la ciudad, debido principalmente a la importancia que había adquirido su Universisad, para lo cual contaron con el apoyo de Fernando el Catolico, queen 1.509 mando a los arquitectos que habian trabajado en las catedrales de Toledo y Sevilla, Antón Egas y Alonso Rodriguez que fueran a Salamanca para tomar traza de un nuevo templo.

La catedral se proyecto en estilo gótico y utilizando piedra de Villamayor, localidad próxima a Salamanca, piedra arenisca de facil manipulación, color amarillo pálido, que  adquiere un color entre rosado y dorado caracteristico con el tiempo.

En este paseo solo nos fijamos en el exterior de la catedral, en el que cabe destacar





martes, 1 de noviembre de 2016

Bizcocho "Old Virginia" con yogur y helado

                                                               
                             
Este bizcocho es bonito sabroso y delicioso, y aun mas con el acompañamiento del yogut griego y del helado de vinilla, y nada dificil de hacer

Ingredientes

                                                           

450 g de harina
1 pizca de sal
1 cucharadita de nuez moscada
300 g de mantequilla
300 g de azúcar
3 huevos
ralladura de 1 limón
50 ml de brandy
200 g de yogur griego con azúcar de caña
helado de vainilla


Elaboración

Tamizar la harina con la nuez moscada y la sal.
                                                 

Montar los huevos con el azúcar hasta que quede bien esponjoso
                                                                         

Añadir poco a poco la mantequilla derretida, mezclando bien.
Incorporra la ralladura de limón y el brandy
Añadir poco a poco la harina tamizada, con cuidado que el batido de huevos y azúcar no baje mucho
Precalentar el horno 10 minutos y hornear de 35 a 40 minutos a 170ºC.


                                                                   
Sacar del horno , dejar reposar 10 minutos y desmoldar.


Es mejor servirlo al día siguiente de haberlo hecho.
                                                                                 

Servir cada plato con una cucharada de yogur y una bola de helado de vainilla
                                                             

sábado, 29 de octubre de 2016

Último paseo por Zamora

                                                                               

El último paseo por Zamora también fue denso de visitas y aun así nos dejamos mucho que ver en el tintero, pero este día lo aprovechamos bien

Desde la ventana de la habitación se podía ver una preciosa y antigua iglesia, así que empezamos por esta. Resulto ser la iglesia románica de San Cipriano, una de las mas antiguas de la ciudad.

Ubicada en la parte mas antigua del casco urbano su construcción es anterior a la de la catedral, de finales del s. XI. Formaba parte de las murallas y pertenece conjunto de templos mas antiguos que la catedral.

La iglesia ha sufrido numerosas transformaciones y reconstrucciones a lo largo de los siglos, perdiendo sus tres naves, de las cuales solo queda una, pero con tres ábsides, recuerdo de la construcción original, de manera que se puede considerar un edificio ecléctico dentro del románico, lo cual no resta a su encanto. Tiene algunos elementos decorativos procedentes de distintas partes de la antigua construcción, muy interesantes,
                                                                   


así como ventanas muy bellas.
                                                             

La majestuosa torre es un añadido posterior a su construcción, ya que muestra elementos góticos


Desde allí bajamos por una pequeña cuesta hasta el barrio medieval de Puerta del Valle, a la cercana plaza de Santa Lucía, donde se encuentran la antigua iglesia de Santa Lucía, que le da nombre a la plaza y el Palacio del Cordón.

Es una plaza de gran sabor castellano, hoy muy bien cuidada, y cuyo complejo de palacio e iglesia forman las dependencias del Museo de Zamora, el primero y el almacén del mismo, la segunda.
                                                                     

La iglesia, originalmente de estilo románico puro, ha sufrido numerosas reformas a lo largo del tiempo, la mas importante de las cuales se efectuó en el s. XVII, que cambio completamente su aspecto y su interior.
                                                                     

Haciendo ángulo recto se encuentra el Palacio del Cordón o de Puñonrostro, alzado por Juan Arias Dávila, nombrado conde de Puñonrostro por Carlos I en 1.523 como lo dicen sus armas situadas encima de la puerta y del cordón franciscano que decora la puerta, como homenaje a la gran devoción que el conde profesaba a San Francisco.
                                                                       
                                                               
El gran edificio de tendencia horizontal tiene influencias italianas y muestra una esplendida fachada.

En el Palacio está instalado el Museo de Zamora desde 1.998, después de una larga serie de distintas sedes. Tienes tres secciones diferentes; Arqueología,
                                                                     
                                                                   
con piezas muy interesantes, como el ajuar campaniforme de Villanueva del Puente, los tesoros prerromanos de Arrabalde, pinturas y mosaicos romanos de la villa romana de Requejo, en Santa Cristina de la Polvorosa y el Tesorillo visigodo de Villafáfila, además de algunos objetos de la época musulmana.

Otra sección de Bellas Artes, con cuadros propios procedentes de la desamortización de 1.835 y algunos cedidos por el Museo del Prado de Madrid
                                                                           

Y una tercera sección sobre la historia de la ciudad, entre los que pudimos contemplar el original Peromato que corono la torre de la iglesia de San Juan de Puerta hasta 1.898,
                                                                   

 y La Gobierna que remataba la antigua torre que defendía la entrada sur al Puente de Piedra, desde 1.708 hasta que fue demolida en 1.905
                                                                   

El almacén visitable, que ocupa la iglesia desacralizada y contigua de Santa Lucía, alberga piezas grandes, como elementos arquitectónicos, estelas romanas y elementos arqueologicos o artísticos.

Nuestros paseos por Zamora, muy interesantes por su valor artístico y por su historia tocaban a su fin, al día siguiente pasamos el día en Salamanca, pero eso ya sera para otro capitulo.

sábado, 8 de octubre de 2016

Carne rellena con acelgas salteadas

                                                                                     

Receta tradicional con multitud de rellenos posibles, de los cuales presento uno con carne picada. La salsa queda muy rica, y el plato en conjunto también.

Ingredientes                                             


500 g de falda de ternera
100 g de jamón
250 g de carne picada
100 g de pan rallado
1 copa de jerez
6 aceitunas
un vaso pequeño de leche

Para la salsa

2 cucharadas de aceite
1 zanahoria
1 cebolla
2 dientes de ajo
1 rama de perejil
1 hoja de laurel
Sal
Nuez moscada
Vino Blanco

Elaboración


Extender la ternera sobre la mesa

Poner en un bol la carne picada, el jamón en cuadritos, el pan rallado y empapado en leche, sal, nuez moscada y la copa de jerez.

Amasar dándole forma redondeada y alargada en la que se incrustan las aceitunas y ponerlo encima de la ternera.
                                                         
                                                             
Enrollar perfectamente y sujetar cosiéndolo o con palillos.
                                                                             

Dorar el rollo
                                                                                 
                                                           
 y añadir la cebolla en trozos, la zanahoria en rodajas, el ajo, perejil, laurel, vino blanco y sal, además de otro vasito de agua.
                                                                       
                                                               
Cocer durante una hora, sacar de la cacerola, dejar enfriar y cortar en rodajas.
                                                               

Batir los ingredientes en los que se ha cocido la carne, verter la salsa por encima o al lado y adornar con acelgas salteadas.

Para las acelgas:
                                         
Ingredientes
                                                                       
500 g de acelgas
3 cucharadas de aceite
2dientes de ajo
Sal

Elaboración

Comprar un paquete de acelgas limpias y troceadas
Cocer 5 minutos en el microondas a potencia máxima
Saltear en una sartén con las 3 cucharadas de aceite en las que se habrán frito 2 dientes de ajo
Sazonar con la sal

Acompañar la carne rellena con las acelgas
                                                                     

domingo, 15 de mayo de 2016

Zamora, 2º día

                                                                               
Después de desayunar continuamos nuestro conocimiento de Zamora, que nos iba a llevar todo el día, saliendo del Parador hacia la derecha, en dirección a la Plaza Mayor.

El primer edificio a destacar es el Teatro Principal Ramos Carrión, que ocupa el antiguo solar llamado Patio del Hospicio, dependencia del Palacio de los condes de Alba y Aliste, como el Parador.

Fue inaugurado como teatro en 1.916, obra del arquitecto Francisco Ferriol (1.871-1.946),  para caer, al poco tiempo, en un largo periodo de decadencia, que acabo en abandono, hasta que en 1.996 se procedió a su restauración, acompañada con la construcción de otro edificio moderno, detrás del primitivo y que por suerte apenas se ve.

 Las obras duraron mas de quince años, pero finalmente se inauguraron en 2.011, con el nombre del dramaturgo y humorista zamorano Ramos Carrión (1.848.1.915) que nació en una casa ubicada enfrente del teatro.
                                                                     

Por la calle que tiene el mismo nombre que el teatro, llegamos enseguida a la Plaza Mayor.
                                                                     
                                                                        
La Plaza Mayor de Zamora ha ostentado diferentes nombres a lo largo de la historia, y tiene también orígenes diversos.

En la Edad Media había espacios abiertos cerca de las puertas principales de la muralla, donde se celebraban ferias y mercados. La primera construcción que se hizo, en lo que llegaría a ser la plaza mayor, fue la iglesia de San Juan Bautista, mas conocida por los zamoranos como iglesia de San Juan de Puerta Nueva, del nombre de la puerta mas oriental del primer recinto amurallado, y hoy día situada a un lado de la plaza.

                                                               
La iglesia edificada entre los s.s. XII y XIII ha sufrido numerosas reparaciones, transformaciones y pérdidas a lo largo de los siglos. El mayor peligro corrido por este magnifico monumento, y que casi significa su desaparición, fue cuando, en el s. XIX, el Ayuntamiento proyecto el ensanche y la alineación de la Plaza Mayor, que incluía la demolición de la iglesia, que no se llevo a cabo gracias a la enérgica oposición del obispo de la diócesis. Sin embargo no se pudo impedir el derribo del claustro unos años después.

Encima de la portada de la fachada principal, la que conserva el primitivo estilo románico en el que se la edifico, se encuentra el rosetón, que ha pasado a ser un símbolo de la ciudad.
                                                                       
                                                                         

Gracias a la ultima restauración ha quedado liberada de las construcciones y otros postizos, que impedían contemplarla completamente.
                                                                 

Cuando pasamos por ella se estaba celebrando la Eucaristía, así que solo pudimos dar un fugaz vistazo al interior; formado por tres naves de distinta altura, que acaban en tres ábsides con sus correspondientes capillas, donde destaca el retablo de la capilla mayor, del s. XVI, dedicado a San Juan Bautista, titular de la iglesia; 
                                                                              

 encima de la capilla mayor se encuentra la torre, que formo parte de la muralla. Esta torre sufrió diversos percances durante los siglos de su existencia, incluyendo un derrumbamiento en el s. XIV, pero hoy luce esplendida coronada por el Peromato, veleta histórica, que fue retirada durante un tiempo, pero cuya reproducción, la original esta en el Museo de Zamora, culmina ahora la torre.

Durante el reinado de los Reyes Católicos se promulgaron las Leyes de Toledo, que obligaban a cada ciudad castellana a tener un edificio consistorial, por lo cual fue construido el Ayuntamiento Viejo, que, sin embargo no es el primitivo edificio del s. XV,  destruido por un devastador incendio, de tal manera que fue edificado el actual en el s. XVI, en estilo plateresco. El Ayuntamiento Viejo, hoy día alberga las dependencias de la Policía Municipal.
                                                                           

De la esquina izquierda del Ayuntamiento Viejo sale la calle Balborraz, una de las mas antiguas de Zamora. Existió una puerta de la muralla del mismo nombre.
                                                                           

La calle, una bajada en cuesta pronunciada, desde la Plaza Mayor hasta el río Duero, de recorrido quebrado y anchura variable, fue, desde el s. X, calle de artesanos, caldereros, herreros, lateros, y otros y donde se celebraban algunas de las ferias mas importantes de la ciudad, como la anual de San Pedro.

La mayoría de las casas actuales son de finales del s. XIX y  principios del XX. La rehabilitación emprendida de la calle a mediados de los 90, fue premiada por Europa Nostra en 1.997

En el lado opuesto de la Plaza Mayor se encuentra el actual Ayuntamiento, edificio conocido también con el nombre de Casa de las Panaderas, debido a una curiosa historia: en la esquina de la plaza había unas casas muy viejas que fueron derribadas, a finales del s. XIX,  para construir un edificio de dos alturas destinado a alquiler, que tuviera amplios soportales, donde vender pan y cacharros de cocina, de donde le viene el nombre.

No fue hasta 1.930 cuando se planteo su uso como Consistorio, para lo cual hubo que hacerle una profunda rehabilitación y adaptación, de manera que solo se inauguro en 1.950.

Tiene una fachada neoclásica, de piedra y ladrillo, con un gran arco central, sobre el que se erige una torrecilla con campanario, el escudo de la ciudad  y un reloj.

La fachada es simétrica, con varios balcones y galería porticada.
                                                                                 
                                                                               
Mientras, habíamos visto un trenecito que recorría Zamora desde la plaza mayor hasta el castillo, pasando por la rivera del río, de unos  tres cuartos de hora de trayecto, y nos pareció una buena idea cogerlo, ya que era un largo trecho, así que tras consultar los horarios vimos que faltaba un buen rato para el siguiente turno. Aprovechamos ese rato para visitar la cercana iglesia de San Andrés.                                                                                                                                                
           
Al poco llegamos a la plaza del Seminario donde se encuentra esta iglesia de San Andrés, antigua iglesia románica construida en el s. XII, reedificada entre 1.550 y 1.570 según las instrucciones del testamento de Antonio de Sotelo Cisneros, uno de los capitanes de Hernán Cortés, que la fundo para sepultura de su familia, a la que fueron añadidos elementos renacentistas.

De su construcción primitiva se conserva la torre, desmochada y parte del muro septentrional.
                                                                               

Es un templo de grandes dimensiones con una sola nave, que tiene la particularidad de acabar, en su cabecera, con dos capillas gemelas que se comunican entre si, y que en su origen era una para los feligreses y otra reservada a la familia Sotelo.
                                                                     

En el interior destaca el sepulcro de alabastro  de Antonio de Sotelo, con la figura orante del mismo,
                                                                           

 y el retablo de Nuestra Señora del Pilar, de 1.585, que separa las dos capillas
                                                                       
                                                                       
Junto al templo se edifico en 1.722 el Seminario Conciliar Diocesano, obra de los jesuitas.
                                                                                   

Entre 1.991 y 1.995 se hizo una restauración integral del templo, tanto exterior como interior.

Volvimos a la Plaza Mayor para coger el trenecito turístico, que recorre un itinerario panorámico del centro de la ciudad.

El trenecito tiene cuatro paradas que recorren varias calles de la ciudad y varios monumentos, de los que hablare en otro momento, hasta llegar al río, a la altura del Puente de Piedra, uno de los cinco puentes que atraviesan el Duero, donde se produce la primera parada para contemplar el esplendido paisaje,

El Puente de Piedra es el mas antiguo de Zamora, llamado Puente Nuevo durante la Edad Media, construido, seguramente, sobre otro romano que existió en ese lugar, y único paso del río durante siglos, por el que transitaban personas, mercancías y rebaños trashumantes.

Fue acabado de construir a finales del s. XII, y reformado posteriormente en varias ocasiones.

El puente es parte de la calzada romana Iter ab Emerita Asturica del Itinerario Antonino, documento del s. III, que recopila las rutas del Imperio Romano.

Forma parte de la ruta jacobea de la plata.

Las frecuentes crecidas durante los siglos de su existencia han dañado algunos de sus arcos. Sufrió, también, durante la invasión napoleónica, como todas las instalaciones y en general todo el patrimonio de España, durante esa durísima época.

Ahora su uso es peatonal y luce magnifico.
                                                                     

Desde el puente y durante el recorrido por la ribera del río, se ven las aceñas de Olivares, tipo de molino, situados en el cauce del río Duero, que toman su nombre del antiguo Arrabal de Olivares, cuya primera referencia escrita es del año 986 y cuyo apogeo llego en el s. XIII. Las aceñas eran de propiedad privada, muchas veces de comunidades religiosas, en el caso de las aceñas de Olivares su propietario era el Cabildo catedralicio
                                                             

Además de las aceñas, siguiendo el recorrido del trenecito, ya se veían las murallas y la catedral, desde el punto de vista mas favorecido que tiene este templo.

En efecto desde la ribera del Duero se puede contemplar la catedral situada sobre el extremo del promontorio que ocupa la ciudad histórica, como si se tratase de una fortaleza. La maciza torre se levanta contrastando con la linea, mas fina, del conjunto,
                                                                           
     
en la que destaca el precioso cimborrio, de estilo bizantino, que cubre el crucero de la nave central
                                                                     

Nos bajamos al final de trayecto del trenecito en la Plaza de la Catedral; como ya la habíamos visitado la tarde anterior, dimos una vuelta por la plaza y un parque que tiene enfrente, el Parque del Castillo, parque grande y ajardinado con restos de las murallas y una fuente monumental. Llama la atención un arco de estilo plateresco que formaba parte del convento de San Jerónimo, hoy día desaparecido, así como varias columnas que pertenecieron a la catedral,
                                                                             

Enfrente del parque y formando parte de él, se encuentra la iglesia de san Isidoro, otra joya románica de la ciudad.
                                                                                         
                                                                                                                                                                   
La fundación de esta iglesia es atribuida a doña Sancha Raimundez, pues fue ella la que promovió el traslado del cuerpo de San Isidoro, desde Sevilla a León.

El templo se ubica dentro del primer recinto amurallado de la ciudad, en uno sus principales ejes, muy próxima a la Catedral y al Portillo de la Traición, en una de las mayores alturas de Zamora.

La iglesia de San Isidoro conserva muchos elementos románicos arcaicos, cuyo interior se ha conservado casi intacto. Todo esto la hace una de las mas interesantes iglesias de la ciudad.

El citado Portillo de la Traición, cuyo nombre se ha cambiado recientemente por el de Portillo de la Lealtad (?), es una puerta alta y estrecha de una parte bastante irregular de la muralla.

Su importancia es mas histórica que arquitectónica, ya que que está citada en el romance "El cerco de Zamora", que narra como atravesó por esta puerta el noble leones del siglo XI Vellido Dolfos, perseguido por el Cid, por haber asesinado al rey Sancho II de Castilla, que asediaba la ciudad, en ese momento del reino de León.

                                                                 
Aunque los historiadores no se ponen de acuerdo sobre la existencia de estos hechos, en el romancero
así está descrito.                                                                  


                               "Rey don Sancho, rey don Sancho, no digas que no te aviso,

que dentro de Zamora un alevoso ha salido;

llamase Vellido Dolfos, hijo de Dolfos Vellido,

cuatro traiciones ha hecho, y con esta serán cinco.

Gritos dan en el real: -¡A don Sancho han malherido!

Muerto le ha Vellido Dolfos, ¡gran traición ha cometido!

Desque le tuviera muerto, metiose por un postigo,

por las calles de Zamora va dando voces y gritos:

-Tiempo era doña Urraca, de cumplir lo prometido"

Continuamos después hacia el castillo, que recorrimos enteramente. Esta fortaleza fue el complemento de la defensa de la ciudad. que tiene en el río Duero su mayor protector.
                                                                 

Asentado en la cota mas alta del cerro, sobre una plataforma irregular rocosa, reune inmejorables condiciones defensivas. Tiene forma romboidal, destacando sobre ella sus tres torres. dos pentagonales y una heptagonal.

En el conjunto del castillo destacan el foso, que lo rodea y la torre del homenaje
                                                                           .
Fue mandado a construir por Alfonso II, el Casto, rey de Asturias, según las crónicas, aunque los historiadores piensan hoy día que seria mas probablemente Fernando I de León el que lo mandara levantar en el s. XI.

La fortaleza formaba parte del primer recinto amurallado y se accede al interior por un puente levadizo, que acaba en una puerta de estilo gótico, con arco apuntado.

Fue restaurado por Felipe V en el s. XVIII y adaptado a la artillería de la época.

La invasión napoleónica de principios del s. XIX  ocupo Zamora durante tres años, produciendo los conocidos desastres, como en resto de España, de destrucción del patrimonio artístico y monumental, y otras muchas fechorias, hasta que los franceses fueron expulsados en 1.812.

Una vez perdido su carácter militar el recinto ha servido a diferentes usos como cárcel y diferentes escuelas.

La última restauración data de 2.009, en la que se han reforzado las estructuras del edificio y se ha facilitado el recorrido por el interior.

Habíamos acabado la visita a Zamora, como se puede ver, digna de visitar por su importancia histórica y cultural, entre las que el hecho de ser la capital europea con mas iglesias románicas no es la menor .